{"id":2242,"date":"2016-12-31T14:10:39","date_gmt":"2016-12-31T19:10:39","guid":{"rendered":"http:\/\/andres.delgado.ec\/?p=2242"},"modified":"2020-05-07T11:55:22","modified_gmt":"2020-05-07T16:55:22","slug":"ta-nehisi-coates","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/delgado.ec\/blog\/2016\/12\/31\/ta-nehisi-coates\/","title":{"rendered":"Ta-Nehisi Coates"},"content":{"rendered":"<p>Naci\u00f3 en Baltimore, donde dos\u00a0de cada tres personas comparten su color de piel. Uno no empieza hablando de la etnia de la gente, pero si algo es recurrente en la obra de Coates es <em>ser negro<\/em>. Su padre, de nombre William, era un capit\u00e1n\u00a0de los Black Panther. Durante 16 a\u00f1os, este partido promovi\u00f3 una agenda pol\u00edtica\u00a0similar al actual movimiento de Black Lives Matter. Sus manifiestos buscaban libertad, empleo, el fin del robo capitalista, el cese inmediato de la brutalidad policial y los asesinatos a la gente negra, ser juzgados por sus semejantes&#8230; Su &#8220;Queremos tierra, pan, vivienda, educaci\u00f3n, ropa, justicia y paz&#8221;. \u00a0Ten\u00edan fama de violentos\u00a0porque andaban cargando rifles y los ostentaban frente a la polic\u00eda, la vigilaban.<\/p>\n<blockquote><p>\u201dMe atra\u00edan sus armas porque las armas parec\u00edan honestas. Las armas parec\u00edan hablarle a este pa\u00eds en su lenguaje primario. la violencia\u201d.<\/p><\/blockquote>\n<p>El padre de Coates era tambi\u00e9n era bibliotecario, gracias a eso Ta-Nehisi pudo estudiar en la Universidad de Howard, una universidad hist\u00f3ricamente negra. \u00c9l la describe como &#8220;una m\u00e1quina dise\u00f1ada para capturar y concentrar la energ\u00eda oscura de todas las personas africanas e inyectarla directamente en el cuerpo estudiantil&#8221; La Universidad contiene uno de los m\u00e1s grandes colecciones de Africana del mundo, y su padre era el custodio.\u00a0Su inter\u00e9s por la escritura, sin embargo, empez\u00f3 mucho antes.\u00a0Cheryl Waters, su madre, castigaba su mal comportamiento oblig\u00e1ndolo a redactar ensayos y esa ser\u00eda la causa de su &#8220;fracaso&#8221;. Tras cinco a\u00f1os en la universidad, decidi\u00f3 dejarla para perseguir su carrera como &#8220;escritor free-lance&#8221;.<\/p>\n<p>En Junio de 2014 publica <strong><a href=\"http:\/\/www.theatlantic.com\/magazine\/archive\/2014\/06\/the-case-for-reparations\/361631\/\" data-versionurl=\"https:\/\/delgado.ec\/blog\/amber\/cache\/b180c86471f2df58fa564de788ce0d74\/\" data-versiondate=\"2016-12-31T19:14:11+00:00\" data-amber-behavior=\"down hover:2\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">The Case For Reparations<\/a><\/strong>\u00a0en la revista <em>The Atlantic<\/em>, un ensayo de 16,000 palabras que se sumerge en &#8220;doscientos cincuenta a\u00f1os de esclavitud. Noventa a\u00f1os de Jim Crow. Sesenta a\u00f1os de separados pero iguales\u00a0[y] treinta y cinco a\u00f1os de una pol\u00edtica de vivienda racista&#8221;.<\/p>\n<blockquote><p>&#8220;Los esclavos eran, por mucho, el mayor activo financiero de la propiedad en toda la econom\u00eda estadounidense [&#8230;] Se sacaron pr\u00e9stamos para su compra, a ser pagados con intereses. Se elaboraron p\u00f3lizas de seguro contra la muerte prematura de un esclavo y la p\u00e9rdida de beneficios potenciales. Las ventas de esclavos fueron gravadas y notarizadas. La venta del cuerpo negro y la separaci\u00f3n de la familia negra se convirti\u00f3 en una econom\u00eda sobre ellos, que se estima trajo decenas de millones de d\u00f3lares a Estados Unidos antes de la guerra. En 1860 hab\u00eda m\u00e1s millonarios per c\u00e1pita en el valle del Mississippi que en cualquier otro lugar del pa\u00eds&#8221;.<\/p><\/blockquote>\n<p>Tras hacer un recuento y no corto del abuso hist\u00f3rico de la poblaci\u00f3n negra, Coates describe con exactitud case cient\u00edfica las consecuencias de las leyes y pr\u00e1cticas financieras en los barrios negros. Exist\u00edan pr\u00e9stamos con bajos intereses para vivienda pero\u00a0ser negro, para los bancos, era un factor de riesgo. Estas personas fueron obligadas a pactar con chulqueros para pagar cinco o seis veces el valor de una casa, la mayor\u00eda de ellos fue desalojada tras dejar d\u00e9cadas de su trabajo en manos abusivas. Alejados de los sistemas formales no ten\u00edan contratos para defenderse ni justicia a la que acudir.<\/p>\n<blockquote><p>En 1930, s\u00f3lo el 30% de los estadounidenses pose\u00edan hogares propios; En 1960, m\u00e1s del 60% eran propietarios de viviendas. La propiedad del hogar se convirti\u00f3 en un emblema de la ciudadan\u00eda estadounidense [&#8230;] Ese emblema no iba a ser otorgado a los negros. La industria inmobiliaria americana cre\u00eda que la segregaci\u00f3n era un principio moral. Ya en 1950, el c\u00f3digo de \u00e9tica de la Asociaci\u00f3n Nacional de Bienes Ra\u00edces advirti\u00f3 que &#8220;un Agente de Bienes Ra\u00edces nunca debe ser instrumental para introducir en un vecindario cualquier raza o nacionalidad, o cualquier persona, cuya presencia ser\u00e1 claramente perjudicial para los valores de la propiedad&#8221;. En un folleto de 1943 se especificaba que tales indeseables pod\u00edan incluir a prostitutas, contrabandistas, g\u00e1ngsters y &#8220;un hombre de color con medios suficientes para dar a sus hijos una educaci\u00f3n universitaria y que por eso piensa que tiene derecho a vivir entre blancos&#8221;.<\/p><\/blockquote>\n<p>Adelanta el reloj sesenta y cinco a\u00f1os y te topas con la burbuja inmobiliaria. Baltimore, reducto de pseudo-libertad de la poblaci\u00f3n negra ha perdido millones. La mitad de las personas que recibieron un pr\u00e9stamo a manos de Wells Fargo fueron hechadas de su casa, 71% de las casas vac\u00edas estaban en barrios predominantemente negros.<\/p>\n<p><em>The Case For Reparations<\/em> lanza a Ta-Nehisi Coates a la fama. Se vuelve un regular en\u00a0<em>The Atlantic\u00a0<\/em>y empieza a contribuir a muchos otros medios. Es entonces, y no antes, que Coates es finalmente\u00a0<em>libre<\/em> de escribir como quiere. Cada buena pr\u00e1ctica del periodismo, los n\u00fameros, los hechos, la evidencia, eran parte de su narrativa y eso&#8230;<\/p>\n<blockquote><p>Eso me frustraba (&#8230;) hab\u00eda un efecto distanciante\u00a0creado por hablar de la gente como n\u00fameros, ya sabes creado por hablar de la gente a trav\u00e9s de la historia. Lo que yo quer\u00eda era darle al lector alg\u00fan sentido de lo que significa vivir como individuo bajo un sistema de saqueo, expresarlo, extraerlo del reino de los n\u00fameros y llevarlo al nivel personal.<\/p><\/blockquote>\n<p>En julio de 2015 publica &#8220;Entre el mundo y yo&#8221;. Un libro que alterna entre sonrisas y l\u00e1grimas, una carta a su hijo, un retrato del rostro negro al ser golpeado por una mano bastante blanca. Ese\u00a0rostro que no se mueve y devuelve la mirada, no atemorizado pero tampoco desafiante. Una mirada que tiene que medir el mundo antes de reaccionar.<\/p>\n<blockquote><p>Todas nuestras frases acad\u00e9micas \u2014las relaciones raciales, el abismo racial, la justicia racial, el perfil racial, el privilegio blanco, incluso la supremac\u00eda blanca\u2014 sirven para ocultar que el racismo es una experiencia visceral, que desprende cerebros, bloquea las v\u00edas respiratorias, desgarra el m\u00fasculo, extrae \u00f3rganos, agrietas huesos, rompe los dientes. Nunca debes apartar la mirada de esto.\u00a0Tienes que hacer las paces con el caos, pero no puedes mentir. No puedes olvidar lo mucho que nos quitaron y c\u00f3mo transfiguraron nuestros mismos cuerpos en az\u00facar, tabaco, algod\u00f3n y oro.<\/p><\/blockquote>\n<p>Coates habla luego de una entrevista donde \u00e9l quiere explicar esto y a cambio la\u00a0conductora le muestra la foto de un ni\u00f1o negro de once a\u00f1os abrazando a un polic\u00eda blanco. Le pregunta por &#8220;esperanza&#8221;. El escritor se puso triste pero no pod\u00eda entender del todo su tristeza. Fracas\u00f3 pero sab\u00eda que iba a fracasar.<\/p>\n<blockquote><p>Cuando la periodista me pregunt\u00f3 sobre mi cuerpo, fue como si me pidiera que la despertara del m\u00e1s hermoso sue\u00f1o. Yo hab\u00eda visto ese sue\u00f1o durante toda mi vida. Casas perfectas con bonitos patios. El d\u00eda de conmemoraci\u00f3n de la guerra, picnics, asociaciones de barrio y las salidas en auto. El Sue\u00f1o son casas en el \u00e1rbol y boy scouts. El sue\u00f1o huele como hierbabuena pero sabe como tarta\u00a0de frutilla. Y por tanto tiempo quise escapar hacia ese sue\u00f1o, cubrirme la cabeza con mi pa\u00eds, como con una cobija. Pero esa nunca hab\u00eda sido una opci\u00f3n porque el sue\u00f1o se apoya en nuestras espaldas, las s\u00e1banas y cubrecamas hechas con nuestros cuerpos. Y sabiendo esto, sabiendo que el sue\u00f1o persiste \u00a0mediante la guerra con el mundo conocido, me sent\u00ed triste por la conductora, me sent\u00ed triste por todas esas familias, me sent\u00ed triste por mi pa\u00eds, pero sobre todo, en ese momento, me sent\u00ed triste por ti.<\/p>\n<p><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-2244 alignright\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/andres.delgado.ec\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/Captura-de-pantalla-de-2016-12-31-104619.png?resize=459%2C321&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"459\" height=\"321\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/delgado.ec\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/Captura-de-pantalla-de-2016-12-31-104619.png?w=459&amp;ssl=1 459w, https:\/\/i0.wp.com\/delgado.ec\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/Captura-de-pantalla-de-2016-12-31-104619.png?resize=300%2C210&amp;ssl=1 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 459px) 100vw, 459px\" \/>Esa semana te hab\u00edas enterado que los asesinos de Michael Brown ser\u00edan liberados. Los hombres que hab\u00edan dejado su cuerpo en la calle como una especie de declaraci\u00f3n asombrosa de su poder inviolable nunca ser\u00edan castigados. No esperaba que nunca nadie sea castigado. Pero t\u00fa eras joven y a\u00fan lo cre\u00edas. Te quedaste despierto\u00a0hasta las 11 P. M.\u00a0esa noche, esperando el anuncio de una condena, y cuando en cambio se anunci\u00f3 que no habr\u00eda ninguna dijiste &#8220;me tengo que ir&#8221;, y fuiste a tu habitaci\u00f3n, y te escuch\u00e9 llorar. Fui despu\u00e9s de cinco minutos, y no te abrac\u00e9, no te reconfort\u00e9 porque sab\u00eda que estar\u00eda mal reconfortarte. No te dije que todo estar\u00eda bien porque nunca he cre\u00eddo que todo estar\u00eda bien. Lo que te dije es lo que tus abuelos trataron de decirme: que este es tu pa\u00eds, que este es tu mundo, que este es tu cuerpo, y que debes encontrar alguna manera de vivir con todo eso. Te digo ahora que la pregunta de c\u00f3mo una debe vivir dentro de un cuerpo negro, dentro de un pa\u00eds perdido en un Sue\u00f1o, es la pregunta de mi vida, y que la b\u00fasqueda de esa pregunta, creo yo, se responde a s\u00ed misma en \u00faltima instancia.<\/p>\n<p>La m\u00e1s grande recompensa de esta interrogaci\u00f3n constante, la confrontaci\u00f3n con la brutalidad de mi pa\u00eds, es que me ha liberado del fantasma y me ha ce\u00f1ido contra el terror absoluto de la\u00a0incorporeidad.<\/p><\/blockquote>\n<p>La mayor\u00eda de hombres no entendemos esto, quiz\u00e1 algunas mujeres s\u00ed. La sensaci\u00f3n de no ser due\u00f1o y se\u00f1or del propio cuerpo, de saberse amenazado en cada momento porque el cuerpo de uno vale menos que el capricho de otro. Es entrar en un callej\u00f3n oscuro y verse rodeado de gente amenazante y con malas intenciones esperando s\u00f3lo salir de ah\u00ed con lo suficiente de dignidad. Ese callej\u00f3n es la vida de la gente negra. Ah\u00ed se casan, ah\u00ed conciben y cr\u00edan a sus hijos. Ese terror de hacer lo que te dicen, de ser convertido en oro y algod\u00f3n, esa es la incorporeidad de la que Coates le habla a su hijo.<\/p>\n<blockquote><p>Te he criado para respetar a cada ser humano como \u00fanico, y debes extender ese mismo respeto al pasado. La esclavitud no es una masa indefinible de carne. Es una mujer esclavizada espec\u00edfica, \u00fanica , cuya mente es activa como la\u00a0tuya, cuyo rango de sentimientos es tan vasto como el tuyo; que prefiere la forma en que la luz cae sobre un punto espec\u00edfico en la madera, que disfruta pescar donde el agua se arremolina en un arroyo cercano, que ama a su madre en su propia manera complicada, piensa que su hermana habla muy alto, tiene un primo favorito, una estaci\u00f3n favorita, que sobresale haciendo vestidos y sabe, dentro de s\u00ed, que es tan inteligente y capaz como cualquiera. &#8220;Esclavitud&#8221; es esa misma mujer nacida en un mundo que proclama en voz alta su amor por la libertad e inscribe ese amor en textos esenciales, un mundo en que estos mismos profesores mantienen a esta mujer como esclava, a su mam\u00e1 como esclava, a su padre como esclavo, su hija como esclava, y cuando esta mujer vuelva la mirada generaciones atr\u00e1s lo \u00fanico que ve es a los esclavizados. Puede esperar algo m\u00e1s. Puede imaginar un futuro para sus nietos. Pero cuando ella muere, el mundo\u00a0\u2014que es realmente el \u00fanico mundo que ella puede conocer\u2014 termina. Para esta mujer, la esclavitud no es una par\u00e1bola. Es una condenaci\u00f3n. Es la noche que nunca termina.<\/p><\/blockquote>\n<p>Cada asalto al cuerpo, dice Coates, es tambi\u00e9n un asalto a la mente, y no\u00a0haya manera de escapar de eso.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Naci\u00f3 en Baltimore, donde dos\u00a0de cada tres personas comparten su color de piel. Uno no empieza hablando de la etnia de la gente, pero si algo es recurrente en la obra de Coates es ser negro. Su padre, de nombre William, era un capit\u00e1n\u00a0de los Black Panther. 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