Cámaras en los moteles: “Solo vigilamos los pasillos”

¿Es realmente tan inofensiva la disposición de colocar cámaras en los moteles?

Tras responder los insultos de Lourdes Tibán al presidente, defenderse de las observaciones realizadas por la Organización de Naciones Unidas a las pésimas políticas y leyes sobre salud sexual y reproductiva les quedaba muy grande, así que la última cruzada de la red social de Alianza País –Somos Más– es defender la colocación de cámaras de vigilancia en los “pasillos y áreas públicas” de moteles, cabarés, salones de masajes y casas de cita dispuesta por el Ministerio del Interior.

Dice Alianza País –asumo que es una posición del movimiento pues ellos son quienes financian esta red social, el manejo de sus cuentas y a su diseñador gráfico– que la prensa privada está manipulando la información, que esto no es una invación a la intimidad. Inclusive Fernando Alvarado, Secretario Nacional de Comunicación, se tomó la molestia de explicar vía tuit que dichas grabaciones “solo pueden ser obtenidas para investigaciones, ordenadas por un juez y a través de un fiscal” y que las cámaras “son exclusivamente para sectores de ingreso y salida” y que esto ya se hace en otros países del mundo como Estados Unidos.

Todo es por seguridad y nadie se mete en la alcoba, es más o menos el argumento manejado desde el oficialismo. A eso añádanle que siempre se va a respetar la ley y que esos videos están a buen recaudo hasta que lo ordene la justicia ecuatoriana. Suena bien, igual de bien que sonaba el hoy extinto artículo 474 del Código Orgánico Integral Penal (COIP).

Como muchos de ustedes recordarán, a fines de 2013, en un momento de conmoción social –debe haber sido un campeonato de fútbol– se aprobó el COIP. Duró poco, pues había tantas observaciones por parte de la sociedad civil que Alianza País anunció una revisión exhaustiva “artículo por artículo”, se dividieron en mesas y, en una de ellas, recibieron a varias personas del colectivo #InternetLibre para discutir la disposición de la recolección masiva de “datos sobre números telefónicos, direcciones IP estáticas y dinámicas, así como el tráfico de conexión, acceso a transacciones y la información de los enlaces de comunicación inalámbricas del servicio y la vía de comunicación por un tiempo mínimo de seis meses, a fin de poder realizar las investigaciones correspondientes”. Se pretendía además que si tu proveías de internet a alguien, lo grabes. Esto apuntaba a los “cybercafés” pero la redacción era tan inespecífica que creaba una situación bastante incómoda incluso si querías compartir el wifi casero con tus amigos.

El 29 de noviembre de 2013, María Augusta Calle hace público que el bloque de PAÍS decidió eliminar el artículo 474, y en días posteriores señaló que la adhesión de Ecuador a la resolución de las Naciones Unidas que hace referencia al derecho a la privacidad “fue clave en la discusión”, el asambleísta Diego Vintimilla señaló que esa resolución de la ONU fue la base para el análisis de lo que se haría con el artículo 474 del Código Penal.

Casi un año después, a través de la Ley de Telecomunicaciones, se hizo un segundo intento para conservar “los registros de acceso, registros de llamadas, entre otros, en las condiciones y por el tiempo que se dispongan en las regulaciones específicas”. Una vez más la ciudadanía alzó su voz y se obtuvo un veto parcial por parte de la presidencia. A diferencia de lo que pasó con el 474, esta vez si quedó un registro por escrito de las razones para el veto parcial a este artículo. Aclara:

La Declaración Universal de Derechos Humanos franquea en su artículo 12 que nadie será objeto de injerencias arbitrarias en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia, determinando que en la ley se establecerá la protección adecuada frente a tales injerencias. De igual manera, la Convención Americana sobre Derechos Humanos establece en el artículo 11 la misma garantía. En ese sentido, la Constitución de la República consagra en el número 20 del artículo 66 el derecho a la intimidad personal. Permitir a los prestadores de servicios de telecomunicaciones que conserven información tan específica sobre los usuarios, evidentemente podría traducirse en una transgresión al derecho a la intimidad, tanto más que en la actualidad hemos sido testigos de la vulnerabilidad de los mecanismos de seguridad informática.

Es importante notar que la Ley de Telecomunicaciones no buscaba conservar el contenido de las comunicaciones, es decir lo que sucede en la alcoba, sino únicamente los registros de acceso y llamadas, es decir quien entra, cuando, con quién; el equivalente a las cámaras en los pasillos y áreas públicas. Entendemos entonces que así como el derecho de una persona a la intimidad no se limita al contenido de las comunicaciones, sino también al hecho de la comunicación y a la información sobre la comunicación. La privacidad y la no injerencia en la vida privada y familiar, no incluye únicamente a lo que pasa dentro de la habitación de un centro de diversión nocturna, sino también a la información relativa a ese encuentro, a los “metadatos” que uno puede encontrar en un motel.

También es notable que el Estado se preocupe de la recolección por parte de terceros, en este caso los prestadores de servicio de internet, puesto que el mismo caso se puede aplicar a la recolección en video por parte de los dueños de centros de diversión nocturna. La sola existencia de registros, como bien señala el veto de la presidencia, vulnera el derecho a la intimidad, puesto que la seguridad informática es vulnerable a ataques por parte de terceros y a veces ni siquiera hace falta un ataque para acceder a una webcam –que hoy por hoy es el mecanismo más difundido de vigilancia. Como dice Assange: la mejor manera de proteger un secreto es que no exista.

Adicionalmente, como bien indica un editorial de El Telégrafo, “una vez que los datos han sido acumulados y el Estado tiene la posibilidad de acceder a ellos, los puede usar de muchas maneras incorrectas”. Ya se han dado casos donde algunos agentes de inteligencia usaron los sistemas de vigilancia de los EE. UU. para rastrear a sus amantes. Eso por no hablar de las posiblidades de extorsión que abre el simple hecho de visitar uno de estos sitios, una denuncia legítima puede desaparecer en el olvido por un ataque al mensajero. Imaginen un caso como el de Mery Zamora cada semana.

La privacidad en un mundo donde la capacidad de conservación, análisis y agregación de datos se vuelven cada vez más barata exige que la ciudadanía tenga una adecuada defensa legal pero sobretodo técnica de su privacidad, la colocación de cámaras en calles, unidades de transporte, colegios, moteles, cabarés, salones de masajes y casas de cita supone una grave amenaza a la privacidad y una potencial herramienta para atacar la libertad de expresión y la capacidad de fiscalización al Estado.

Actualización

La medida fue finalmente derogada, según comentó el presidente Rafael Correa citando algunas de las razones aquí expuestas, concluyó diciendo algo como «igual el 70% de estos centros ya cuenta con cámaras». Nada de qué preocuparse.

La reducción de sueldos y Alianza País

Recientemente la presidencia de Ecuador ha anunciado la disminución de sueldos del nivel jerárquico superior dentro del Estado. Según el decreto presidencial, la reducción será del 10% para Rafael Correa; 9% para Jorge Glas; 8% para ministros; 7% para viceministros; 6% para subsecretarios; y 5% para coordinadores. Esto representaría un ahorro total de 21 millones para el Estado. Varias cosas se me ocurrieron cuando leí la noticia, algunas de las cuales he compartido previamente en redes sociales.

La primera es que, según documentación publicada por Ecuador Transparente, todas las personas pertenecientes a esta categoría y cualquier otra cuyo rango sea igual o mayor a asesor 5, deben aportar el 5% de su sueldo al movimiento Alianza País.

Si consideramos el tamaño actual del «gabinete de la revolución ciudadana» y la cifra entregada en el Boletín de prensa, esto quiere decir que unos cuantos millones extra al año podrían ahorrarse sin afectar el bolsillo de los trabajadores si (1) se reduce otro 5% a todas las personas que cuentan con un cargo igual o superior a asesor 5 y (2) se dejara de solicitar que estas personas aporten al partido de gobierno. No he visto ningún comunicado al respecto.

La segunda es que este ahorro, aunque suene importante, representa en realidad un monto mínimo respecto a otros gastos que son cuestionables. Aunque otros mencionaron la compra de los helicópteros Dhruv o un supuesto sobreprecio por la construcción de la ruta viva, a mí se me vinieron a la cabeza los 58 millones anuales que tiene asignada la Secretaría Nacional de Inteligencia, algunos de los cuales irán a pagar el software que sirve para espiar redes socialesteléfonos inteligentes, tablets y ordenadores, así como para reconocimiento facial y de voz. En resumen, ni aunque Alianza País dejara de llevarse su cuota se lograría un ahorro tan significativo como el que vendría de mejorar la calidad del gasto.

La tercera y última es que este ahorro se destinaría a la contratación de más personal médico para luchar contra la mortalidad materna. Al respecto es importante recordar que en Ecuador, «los embarazos no deseados de adolescentes llegan al 39%. El 60% de embarazos de adolescentes es abortado en malas condiciones de salud. El 33% de ingresos hospitalarios es por abortos que representan la quinta causa de morbilidad materna.»

La contratación de médicos es, de lejos, la mejor opción para luchar contra la mortalidad materna, mucho mejor haríamos en destinar ese dinero a cualquier otra cartera de Estado mientras implementamos una medida probada y eficiente: la despenalización del aborto. Otra deuda de Alianza País y su «aplastante mayoría» en la Asamblea Nacional.

En resumen:

  1. ahorramos 21 millones pero un gesto único de Alianza País podría fácilmente duplicar ese ahorro.
  2. Incluso esta duplicación no avanzaría para financiar el gasto que se tiene en la secretaría nacional de inteligencia.
  3. Si dedicáramos esos 58 millones de la SENAIN para contratar médicos, eso de lejos sería tan efectivo como despenalizar el aborto.

Cuando se trata de manejar el gasto público, aplastamos el acelerador a fondo sin soltar el embrague.

Respuesta a la carta de Shannon Rohan

A continuación una serie de interrupciones a la carta escrita por Shannon Rohan a John Oliver.

Estimado John Oliver,

Al principio no sabía por qué me molestó tanto el segmento de tu programa sobre Ecuador y Rafael Correa. Y luego pensé: “claro, es porque estoy ofendida”. En un video de tres minutos, te burlaste de uno de los proyectos progresistas más importantes del mundo que ha generado tantos cambios importantes en las vidas de los ciudadanos ecuatorianos.

Perdón, Oliver no se burló de ningún proyecto político, no sacó a relucir el plan del buen vivir 2013-2017 o analizó el desempeño de los ministerios ecuatorianos, no citó ningún artículo de la constitución original de Montecristi, ni de sus enmiendas hechas o en proyecto. Rafael Correa no es el proyecto político. Sea que usted lo apoye o no.

Claro, Rafael Correa no es perfecto. La Revolución Ciudadana no es perfecta; está lejos de serlo. Los procesos políticos nunca serán perfectos y el proyecto en Ecuador no es una excepción. Pero primero debo ser transparente.

La transparencia de un proceso político tiene sentido única y exclusivamente si la ciudadanía está en total libertad de discutirlo, auditarlo, criticarlo y (todos los anteriores prerrequisitos para) mejorarlo. El concepto de transparencia es un concepto vacío si no se acompaña de una serie de derechos humanos fundamentales, entre ellos la libertad de expresión.

Hace siete años mi esposo me pidió dejar Canadá con mi hijo de nueve meses para poder regresar a su país, Ecuador, y ser parte de un nuevo proceso; una revolución que buscaba reconstruir un país destruido por la inequidad, la pobreza, los intereses extranjeros y las políticas económicas neoliberales. Teníamos que salir en dos semanas. Le dije que sí. Así que, en aras a la transparencia, sí, esto es personal.

Ah, lo siento. Te referías a tu transparencia. Escribo mientras leo. Continua.

No me malinterpretes. También me sorprendió que Rafael Correa comenzara a nombrar a las personas de las cuentas de Twitter que lo atacaban. Pensé, “¿por qué se está enfocando en esto cuando podría estar hablando de tantas otras cosas más importantes?” Y de hecho, solo cuando vi tu segmento y me sentí frustrada y enojada entendí por qué el Presidente nombró a las cuentas de Twitter que lo atacaron directamente. Estaba herido.

¿Tienes pruebas? ¿Te lo ha dicho? ¿No estás realizando una proyección psicológica de cómo reaccionarías tú en esa situación? Puede que haya estado herido el presidente, pero tuvimos un acuerdo con él: “te vamos a dar un montón de poder pero, por favor, respeta las reglas que democráticamente hemos concertado para ello (aunque estés herido, cabreado, enamorado, etc.)” y debe respetarlo. Todo ese poder proviene de una delegación democrática, mediante el voto, y de otra económica, mediante nuestros impuestos. El problema no es que Rafael Correa esté herido y actúe de forma equivocada, sino que el presidente de la república haga mal uso de nuestra delegación.

Saliéndonos un poco de eso, si le atribuimos su comportamiento a estar herido, ya va demasiado tiempo así, los ataques a individuos o instituciones puntuales, asesinatos simbólicos e insultos llevan años. Si tienes razón, ¿no será tiempo de que sane sus heridas el presidente? ¿está siendo responsable al llevar un problema crónico a cuestas al tiempo que, en un arrebato de dolor, causa problemas de imagen (por decir lo menos) a todo un país?

A diferencia de otros gobiernos, Correa habla directamente con sus ciudadanos.

Tengo sentimientos encontrados sobre esto, no quiero decirte «no» porque, a comparación de otros gobiernos, este sí brinda muchos más espacios que servirían para el diálogo, el problema es quién está invitado a esos espacios y qué tan aceptables son las palabras que ahí se profieren. Por ejemplo, si una marcha de mujeres de la Amazonía viene y solicita reunión con el presidente, y este les dice que está ocupado y no las puede atender, eso no es diálogo directo. Si, por otro lado, un desocupado hace memes sin dirigirse a Correa directamente, pero recibe una respuesta que raya en la persecución, tampoco es diálogo. Si te sientas a almorzar con el presidente y, después de unas horas, se burla de tus posturas, como le sucedió a los grupos LGBTI y al alcalde Mauricio Rodas, ¿es diálogo?

Sé que es difícil para nosotros los norteamericanos (o casi norteamericanos) comprender esto.

¿No es inglés John Oliver?

Estamos acostumbrados a capas de burocracia que transmiten mensajes antes de que salga al discurso público. De hecho, en Canadá casi nada llega al discurso público porque el actual Primer Ministro tiene una mordaza de facto en sus ministros.

¿Algo así como prohibirles tener entrevistas con medios de comunicación privados?

El Enlace Ciudadano (donde salió el payaso del que te burlaste) es una sinopsis semanal del Presidente, dirigida directamente a los ciudadanos ecuatorianos sobre cómo presidió sobre el país la semana precedente.

Así se lo categoriza, en la realidad es más. Ese espacio, a pesar de ser financiado con fondos públicos, permite reclamaciones por derecho de autor para que censuren contenidos en su nombre y se encuentra en un vacío legal que no permite su regulación. O sino ¿por qué se rompen diarios? ¿Por qué se divulga información privada en un canal público sin el consentimiento de los dueños de la misma y sin que haya intermediado la sentencia de un juez, como exige la ley?

Imagínatelo. No, en serio… Intenta imaginar ese nivel de respuesta en Estados Unidos o Canadá. Ya sé, ¿casi imposible, verdad?

Este párrafo queda mucho mejor después del mío.

De la misma manera, el Presidente maneja su propia cuenta de Twitter. En serio. Es verdad. Entonces él escribe sus tuits y lee los que están dirigidos a él. Entonces para él es personal cuando alguien dice que quiere poner una bala en su cabeza.

Volvemos al tema de Rafael Correa “el economista” versus “el presidente”, esto no es personal, porque cuando él recibe una amenaza no se duele y guarda rencor hasta que, en un acto de redención indecoroso, lanza una incitación pública. Él responde como presidente y envía a la Secretaría Nacional de Inteligencia a investigar.

Su gente no está seleccionando los tweets por él en algún “insignificante” “poco interesante” o “pobre” informe semanal de medios sociales. ¿Por qué Correa maneja su propia cuenta? Probablemente porque es otra manera para él de interactuar directamente con los ecuatorianos. Y así es como gobierna Rafael Correa. Él habla a los ciudadanos; él hace compromisos con el pueblo que lo eligió por la salud, la educación y la economía. Él asume compromisos para el cambio. Y él toma estos compromisos de manera seria y personal.

¿Mesiánica?

Sus ojos se llenan de lágrimas cuando lee cartas de los migrantes con historias personales de sacrificio. Sé que esto es un hecho, porque yo estaba con él cuando leyó una de estas cartas. Y le pidió a todos sus colegas que la lean también para recordar por qué estaban allí; por lo que estaban luchando. Él toma como algo personal cuando las personas enfermas no son atendidas adecuadamente; cuando los niños no tienen una educación de calidad. Y se lo toma como algo personal, porque siente su dolor.

Estoy de acuerdo, el asunto es la empatía selectiva. ¿Por qué no siente dolor ante el allanamiento de una familia y el estrés postraumático de un menor que lo atestiguó? ¿Qué pasa con la persecución a Crudo Ecuador por el simple hecho de contar chistes 2.0? ¿Qué hay de toda esa gente que llora las consecuencias de la contaminación producida por el derrame semanal de un barril de petróleo? ¿Tú, cómo te sientes al respecto?

Los migrantes obtienen el derecho al voto y reciben programas y oportunidades para volver a casa. Los malos administradores de los hospitales son reemplazados con los que ponen a los pacientes primero. Las escuelas se construyen. La gente se educa. El progreso existe.

Es su labor, son nuestros impuestos. No esperemos menos. ¿Por qué el gold estándar con el que medimos a nuestros políticos tienen que ser los gobernantes corruptos del pasado?

Y entonces me pregunto, ¿Correa debe ser burlado por gobernar de esta manera?

No, debe ser burlado por llamar a una guerra en redes sociales y por cualquier otra atribución que esté fuera de su mandato, así como por toda acción que transgreda sus obligaciones y los derechos humanos y naturales que está obligado a garantizar.

¿Deberíamos pedirles a nuestros políticos que tengan la piel más gruesa para que no les importe nada? ¿Para que así no se sientan afectados por algo? o ¿necesitamos más líderes que se tomen sus roles políticos personalmente? Que usen sus corazones en sus mangas. Creo que nos haría bien todos nosotros, aquí en Ecuador y probablemente también en otros países, para ver la calidad humana de nuestros líderes y tomar un momento para sentir empatía con aquellos que se toman su trabajo personalmente y que se sienten realmente afectados cuando la gente les desea un mal.

Y viceversa. Porque el vulnerable no es él.

Hasta aquí la interrupción. Buena noche.

 

Andrés

 


PS: No, no soy oposición pagada, trabajo en el Estado y veo proyectos muy buenos. Espero que, por el bien del país, dejemos el caudillismo y aprendamos que las ideas son imprescindibles y los mensajeros no. Hay mucho espacio para mejorar.

Vulnerabilidad y discurso político

El discurso político de los últimos años se basa en esa noción de una interminable batalla, contra la pobreza, contra la oligarquía, contra la prensa corrupta, cualquier batalla sirve. Y eso es algo que, en política, es casi universal. Estados Unidos, cuando emprende una nueva línea discursiva, siempre le declara la guerra a algo: drogas, terrorismo, todo sirve.

Para eso siempre hay que nivelar el campo de batalla, la gente debe percibir al gobierno como justo y, si nos queremos cargar a una persona simple que hace memes, eso sería despreciable, más vale ligarlo a un partido político. Le damos poder y de repente estamos librando una batalla cuerpo a cuerpo. Si el ataque es contra tribus desprotegidas, que realmente no tienen ninguna ventaja contra el Estado, o lo que es peor, tienen un interés manifiesto de no tener nada que ver con él, como es el caso de las tribus nómadas de la Amazonía, lo que se hace es invisibilizarlos, la lucha es contra las ONGs que los defienden, deben estar aliados con la extrema derecha, deben recibir fondos de Estados Unidos. Un buen enemigo, un justo contendor.

Decir que un caricaturista está incitando a que te asesine un desempleado, como dijo el presidente sobre Crudo Ecuador; o que está incitando al racismo (y luego cambiar a discriminación socioeconómica, porque lo primero resultó inviable), como reclamó el asambleísta y ex-futbolista nacional Agustín Delgado, es denigrar el discurso social a una batalla personal, una ocasión que merece ser aclarada de tú a tú. ¿Cuántos de nosotros hemos caído en este juego? No lo sé, estoy seguro de que he sido víctima en más de una ocasión.

Es por eso que me parece prudente emprender la tarea de mapear a los sectores vulnerables de la sociedad, y no sólo eso, sino también ilustrar de forma perfectamente clara cuáles son los sectores que se encuentran más blindados ante cualquier tipo de amenaza. Si una compañía privada cuenta con la protección de tratados internacionales, arbitrajes internacionales, miles de millones de dólares, es importante saberlo. Si el Estado cuenta con todo un aparato judicial, medios públicos cuestionables, presupuesto anual, es importante dibujarlo. Y si unos dos de los anteriores se enfrentan a la población de, por ejemplo, Íntag en un litigio por la conservación/explotación de recursos naturales; yo quisiera saber qué recursos reales protegen a esta población, quisiera saber si realmente hay una cancha justa donde cada uno pueda defender su causa. Lo más seguro es que, en esas ocasiones, los seres humanos por naturaleza busquemos defender al más débil. Y eso sería lo adecuado.

¿Dónde puedo encontrar ese mapa de vulnerabilidades? ¿Qué criterios se ha tomado en cuenta para su elaboración? ¿El proceso fue transparente y las fuentes verificables? Imaginemos por un momento que todas estas preguntas encontraron una respuesta que te resultó satisfactoria, que distinto sería que podamos no sólo reaccionar sino planificar con base en información, como políticos, empresarios o sociedad civil. No creo que exista una sola ideología política cuyo discurso rechace la protección y el fortalecimiento de los más vulnerables. ¿Qué tal si usas esa vara para medir al partido de tu preferencia? ¿Qué tal si olvidas esos conceptos un tanto disfuncionales de lateralidad y te centras en la satisfacción de derechos humanos y naturales?

Creative Commons (medio) simplificado

“Licencia creative commons” es una expresión que leerán a menudo. ¿Qué se quiere decir con eso? No se puede saber a ciencia cierta sin primer conocer otros detalles. El problema es que no existe la licencia creative commons (CC), sino que hay seis licencias y cada una tiene sus propias características. Pero antes de explicar qué significa cada tipo de licencia, debemos hablar un poco de otras cosas como ¿qué es una licencia? y ¿por qué necesitamos una?

El derecho de copia —o copyright— es una ley que, en sus principios más básicos, ha sido armonizada prácticamente en todos los países del mundo. En principio, se trata de defender la propiedad mental de una persona. Si yo pienso algo, es mío. Y de nadie más, y si lo usas sin mi permiso te denuncio ¡Y así dice la ley! Este concepto, nació tras la invención de la imprenta, los autores estaban asustados porque ahora todo el mundo podía hacer copias de sus libros y ellos ya no iban a poder cobrar (antes de eso había que escribir todos los libros a mano). El copyright, entonces, despoja a los usuarios de cualquier uso no autorizado por el titular de la obra, sea esta libro, película o canción.

Copyright © Todos los derechos reservados. Queda terminantemente prohibido copiar, reproducir, difundir, publicar o modificar…

A inicios de este siglo, Lawrence Lessig vio que internet brindaba a la gente la capacidad de compartir, copiar, y hacer mezclas creativas —es decir, obras derivadas— de forma nunca antes vista. Como resultado, casi todo el mundo con acceso a internet estaba infringiendo la ley sin siquiera darse cuenta. Las grandes industrias empezaban a demandar a las personas porque en sus videos de internet tenían canciones sonando en la radio, o por pasarle una canción mp3 por correo a tu amigo. Incluso se quiso hacer ilegal que copies una canción del CD que compraste a la computadora de tu casa. Creative commons es una respuesta a eso, es una innovación legal. Mediante estas licencias, los dueños de las obras eximen a otras personas de ciertas responsabilidades y los usuarios, entonces, podemos usar sus obras sin tener que pedir autorización. De la misma manera que las personas que tienen una licencia para conducir, ya no requieren el permiso.

Algunos derechos reservados…

Los autores, se reservan algunos derechos sobre sus ideas, ya no todos. Vale la pena recalcar, que los autores todavía tienen la facultad de demandarte si le das algún uso a su obra que ellos no contemplaron en la licencia. Es como cuando tu mamá te dice «te di permiso para que vayas a la fiesta pero no para que regresas a las cuatro de la mañana, ebrio y nos cantes serenata«. Si llegas temprano, todo bien, pero si haces algo que está fuera del acuerdo, hay tabla. Entonces ¿qué está permitido y qué no? Eso varía según cada licencia, y uno puede guiarse por los nombres que tienen cada una de ellas.

licenciasCC

Lo de «atribución» o «reconocimiento» es fácil, porque aplica a todas las licencias y eso quiere decir que, sin importar cuál escojas, cada vez que reuses una obra con licencia Creative Commons, debes reconocer al autor, o lo que es lo mismo atribuir la obra. Lo mismo ocurre con el componente de «sin obras derivadas», bueno es eso. No se pueden hacer remixes o transformar una obra de texto a teatro, o cosas por el estilo.

Lamentablemente los otros componentes de una licencia pueden ser confusos si uno no se detiene a estudiarlos. El ejemplo más irritante es el componente «No-Comercial» (NC), esto quiere decir que la gente puede usar tu obra siempre y cuando no haga negocio con ella. Así le das oportunidad a esas personas que hacen un video para su mamá, que necesitan una foto para el deber o a los conferencistas que necesitan fotos para su presentación, de usar tu obra sin que te tengan que pedir permiso ¡Súper útil!

Si eres un autor que le ha puesto mucho empeño a su creación, y te gustaría vivir de ello, tal vez la expresión “no comercial” te suene a que vas a abandonar totalmente la posibilidad de hacer negocio con tu propiedad intelectual. Pero recuerda, estás decidiendo sobre qué tanta libertad le otorgas a otros respecto a tu obra. No limitando lo que tú puedes hacer al escoger una licencia.

Si quieres hacer negocios con tus obras —pero permitir otros la usen sin fines de lucro— debes escoger una licencia «no comercial».  Dexter Britain, un músico británico, usa esta licencia en algunos de sus soundtracks. Si uno va a su página web se lee lo siguiente:

Algunas de mis canciones (no todas) usan una licencia Creative Commons [Atribución-NoComercial]. Esto significa que puedes usar mi música gratuitamente, sin permiso, para tus proyectos. Los términos de la licencia son:

Atribución – Tienes que darme crédito y, de preferencia, enlazar a www.dexterbritain.co.uk.
No-Comercial – Los proyectos no pueden obtener ganancias o ser usados en trabajos pagados, o ser comercializados.
Compartir-Igual – Si compartes tu proyecto, debe usar esta misma licencia. 

Pero la parte más importante es la que sigue

 Necesitas permiso si:

Te están pagando para hacer tu video o proyecto

  • Ganas dinero con él a través de publicidad, afiliaciones o comisiones
  • La obra será usada con fines comerciales
  • La obra promueve una organización con fines de lucro
  • La obra es publicidad
  • La obra será transmitida (incluyen televisión, radio y cine).
  • La obra se destina a la reventa, que se utiliza para obtener ganancias.
  • El proyecto está pidiendo donaciones.

Irónicamente, si tú no colocas la condición de NC en tu licencia, permites automáticamente que otras personas y corporaciones hagan uso de tu obra, sin la obligación de pagarte un centavo en cualquiera de las circunstancias donde ganen dinero. Así que si eres un artista y vives de tu obra, quizá lo más apropiado sea escoger una licencia No-Comercial.

El «Compartir Igual» es otro problema. El objetivo de este componente es que la licencia se transforme en copyleft. Esto quiere decir que el autor comparte con la condición de que lo que sea que tú hagas con esa obra también lo debes compartir. Algunos activistas, que también hacen arte, se sienten particularmente inclinados por este tipo de licencia. Quieren difundir su mensaje y les encanta la idea que otras personas hagan obras derivadas de la suya, pero se les contrae la mandíbula al pensar que le van a poner a esa obra «todos los derechos reservados» y a lucrar de algo que nació como una idea para ser compartida. Para eso existe el «Compartir Igual» en creative commons. Para evitar que otros encierren las ideas que hemos liberado.

Tal vez licenciar el trailer de una película, y los archivos fuente, con una licencia Creative Commons-Atribución-CompartirIgual puede tener un tremendo impacto en la difusión de ese material y ayudar a que se llenen las salas de cine. Tal vez incluso te interesaría una distribución atípica, y no serías el primero. De vez en cuando, te preguntarán si deben compartir tu obra “exactamente como está publicada porque tu licencia dice Compartir-Igual”, como me pasó hace un tiempo. RECUERDA: La condición no tiene nada que ver con compartir igual el contenido (de hecho es todo lo contrario), es únicamente para indicar que se debe usar una licencia similar en el nuevo trabajo derivado.

En Ecuador, y en casi todos los países del mundo, existen verdaderos expertos dispuestos a ayudarte a entender estas licencias, si quieres más información o tienes dudas sobre las licencias creative commons, ingresa a ccecuador.org. Y finalmente, una versión para dummies de lo que significan los componentes en las licencias:

CC-BY-NC-SA