Curiosidades sobre el trabajo

Perder tiempo en el trabajo

La gente con título universitario de posgrado tienden a desperdiciar más tiempo en el trabajo con relación a aquellos sin título (Esto se puede deber a falta de supervisión, ya que usualmente quienes tienen título ocupan posiciones más altas).

Estas son las principales formas de perder el tiempo:

  • 48%: Usando internet
  • 33%: Socializando con tus compañeros de trabajo
  • 30%: Asuntos personales
  • 19%: Haciendo llamadas telefónicas personales
  • 15%: Tomando descansos prolongados

Es más factible que desperdicies tiempo en el trabajo mientras más joven eres.

Felicidad en el trabajo

Los empleados disfrutamos más con:

  1. Concursos
  2. reuniones divertidas
  3. flexibilidad
  4. una política de puertas abiertas (ser escuchados)
  5. menos chismes
  6. menos hostigamiento y más resolución conjunta de problemas

Duración de la jornada laboral

La actual semana laboral en Ecuador es de 40 horas pero según un informe del 2010 de la New Economics Foundation:

“una semana laboral  de 21 horas podría ayudar a abordar una serie de problemas urgentes e interrelacionados: exceso de trabajo, desempleo, consumo excesivo, altas emisiones de carbono, bajo bienestar, desigualdades consolidadas, así como la falta de tiempo para vivir de una forma sostenible, preocuparse por los demás, y simplemente disfrutar de la vida.”

¿Qué tan cerca estamos? No mucho. Los dos países que mejor posicionados están son Francia (30 horas/semana) y Holanda (28 horas/semana).

Empleo, productividad e ingresos

Existe una relación inversa entre producción y empleo en los países desarrollados, debido principalmente a la automatización de procesos.

Captura de pantalla de 2014-04-29 19:44:16

Esto ha significado que en las empresas haya menos personal contratado, se venda más y que haya más dinero, el problema es que ese dinero va principalmente a los dueños de las empresas y a los principales directivos, generando entonces:

  • DESEMPLEO
  • DESIGUALDAD ECONÓMICA

Es por esta razón que Suiza estudia si ofrecerá un sueldo mínimo (equivalente a 2800 dólares estadounidenses) a todos sus ciudadanos, con o sin trabajo.

Género y empleo en Ecuador

Este es quizá uno de los datos más impactantes sobre nuestra realidad. El ecuatoriano promedio dedica un 29% de su tiempo a trabajar, ya sea remuneradamente o no.  Pero la diferencia en cuanto a género es esta:

Trabajo pagado
(horas/semana)
Trabajo SIN PAGA
(horas/semana)
Hombres 33 11,3
Mujeres 17,6 36

El oro, el agua y las ‘benditas’ metáforas

Hoy leí esto:

«Escúchenme bien, sobretodo los jóvenes para que no nos engañen los charlatanes.
Hay mucha charlatanería, mucho simplismo. ¿El agua es más importante que el oro…?
Depende de cuanta agua y cuanto oro tengamos.
En este momento Ecuador tiene mucha agua y tiene poquito oro que es lo que necesitamos para salir del subdesarrollo.
No se me dejen engañar por los charlatanes”. 

“ Si yo estoy perdido en el desierto una semana… Estoy a punto de morirme de sed y me había ido al desierto para descubrir una mina de oro y tengo en mi bolsillo una funda llena de oro y alguien me dice, te doy este litro de agua a cambio de esa funda de oro (…) enseguida van a dar su funda de oro para salvar la vida con el litro de agua. ¿Sí estamos claros? ¿Cuál es la clave en esto?… Que el agua era lo escaso y lo más necesario en ese instante.
Pero les pongo otro ejemplo (…) Supónganse, dios no quiera que hay una inundación en Macas, que todos tengamos el agua hasta el cuello y que yo venga de una mina y tenga mi bolsillo lleno de oro y viene alguien y me dice, te cambio un litro de agua por oro, le digo estás loco, te pago el oro para que me quites el agua, si me explico… Depende de cuanta agua y cuanto oro tengamos. En este momento Ecuador tiene mucha agua y tiene poquito oro que es lo que necesitamos para salir del subdesarrollo…”

Son las palabras del Economista Rafael Correa en el Enlace CiudadanoTM 249. Que frustrante.

Supongo que esto hace alusión al evidente afán de explotación minera que existe últimamente. En cuyo caso y para no alargar la historia quiero contar mi propia metáfora. No se trata de dos comerciantes intercambiando agua y oro, aunque eso hubiera alborotado las hormonas de Adam Smith, se trata más bien de una familia con una cubeta de agua para su diario vivir, pasa que al fondo de la cubeta hay oro.

De repente viene una persona ajena a esa familia, que dice ser de su propio país y le explica que por su bien, meterá su mano llena de toxinas en el agua para extraer el oro. Esa es la metáfora. La familia se queda sin oro (que nunca usó) y sin agua (que usa cada día). Fin.

¿Qué vale más? Pregúntele a la familia, no al interesado.

Día de la Tierra

Hoy celebramos el Día de la Tierra, quizá es este entonces el día más importante del año, o quizá el más deprimente. Dedicamos (algunos) 1/365 de nuestro tiempo a entender el planeta que nos vio nacer, el único que de momento puede albergar vida y al cual le quedan todavía unos miles de millones de años antes de que la vía láctea colisione con Andrómeda.

No es que sea nuestra culpa, pero hemos heredado una desestructura social que se guía por este principio de crecimiento infinito (muy similar al del cáncer) y que busca consumir todos los recursos lo más pronto posible para aumentar el dinero del bolsillo. He escrito mucho al respecto, pero creo que la información más relevante para entender este problema puede encontrarse aquí y aquí.

Querer extender el objetivo del Día de la Tierra más allá de un día puede ser problemático. Es saber que nuestra especie es quien mata al planeta. Es encontrar dolor en la apatía de la gran mayoría de humanos que compartimos esta casa. Es no poder disfrutar del presente porque hacerlo es convertirte en cómplice de un crimen que tu conciencia no se puede permitir. Y sin embargo, hay que vivir cada día como si fuese el 22 de abril, es la única manera real de no sólo aliviar el sufrimiento sino también generar una brecha de oportunidad para salvar al planeta.

¿De qué lo quiero salvar? Pues de ti. Y de mí, por supuesto.

 

La paradoja de ZEITGEIST

Mi escuela y colegios fueron ambos católicos, y en eso eran buenos, teníamos lecturas de la biblia y se nos enseñaba algo sobre el contexto «histórico» de algunos de los eventos que ahí sucedieron. Una lectura reciente me remitió a esos tiempos. Cuando la gente esperaba una rebelión y un mesías que los guiara llegó Jesús, pero ellos no querían un líder espiritual o algo por el estilo, la cuestión era más bien política. Era económica.

La revolución que esa gente esperaba era algo como una destrucción total del sistema económico tal cual existía en ese entonces. Veinte siglos después, un vídeo vodevil — ZEITGEIST — y sus dos secuelas redimen la misma lucha, destrozando al mesías que nunca dio lo que genuinamente se esperaba de él.

  

Economía ideal

Este post es una respuesta a Saulo (@sjronqui), quien me dice:

Pienso a futuro describir las ideas presentadas a continuación de forma responsable, con datos suficientes y bibliografía de respaldo, pero por ahora me gustaría bosquejar algunas ideas sobre un manejo responsable de ecosistemas humano-ambientales. Inevitablemente describiré un poco de los problemas de la economía actual para explicar o matizar.

Una falsa dicotomía

El Estado y el mercado no son fuerzas antagónicas como se nos ha querido hacer pensar por mucho tiempo. De hecho, muchos de los mercados son creados por decreto. Antiguamente se distribuían monedas al ejercito y se le decía a la gente que tenían que pagar el impuesto al rey con dichas monedas. El resultado es que la gente se veía obligada a vender sus productos a los soldados. ¡Voilà! Se crea un mercado instantáneo.

Esto no dista mucho de la jugada de Nixon para que el petróleo sólo se pueda vender en dólares estadounidenses. De repente, todos debemos pedir dólares y ofrecer nuestros mercados a Estados Unidos. Y por mucho que se hable de desregular los mercados, la realidad es que los grupos de poder tras la gran mayoría de partidos políticos en el Estado son los mismos que poseen los grandes capitales de la banca privada (nacional e internacional).

Cuando un Estado es fuerte, ciertamente hay más beneficios sociales pero llegado su momento, estos incomodan a los poderosos del mercado quienes bien pueden generar una escasez (percibida o real), dejar de emitir créditos (generando una contracción económica), obligar a acuerdos comerciales con países mucho más capitalistas, entre muchas otras cosas.

El Estado y el Mercado son un extraño híbrido que ha tomado control sobre la vida de cada uno de «sus» ciudadanos, obligándoles a ganarse la vida mediante una redistribución de riqueza ultra ineficiente y al mismo tiempo recuperándola bien sea mediante impuestos estatales o la oferta de productos. ¿Qué Estado o producto de mercado busca hacerte más independiente? Ninguno.

En Ecuador es muy famoso el graffiti:

Último día de despotismo y primero de lo mismo

Hace referencia a una inscripción que apareció después de la batalla de Pichincha para señalar la ironía que tras haber alcanzado la independencia, realmente nada había cambiado. Si nos ponemos a pensar ya van a cumplirse 192 años de la famosa victoria de Sucre pero todavía mantenemos un nivel casi general de esclavitud (pagada), una gran cantidad de pobreza, los recursos nacionales todavía se van para el extranjero y aún creemos que las patrias son importantes. A pesar de que son un mero invento humano colectivo que si llegara a ser borrado de nuestra memoria jamás volvería a ser igual.

INDEPENDENCIA

La economía ideal para mí tiene que considerar dos elementos básicos: (1) Liberar a la gente (2) restituir los ecosistemas para una salud pública y global continua.

La gente liberada cultiva su propia comida, genera su propia energía, se conecta libremente y mejora la calidad de vida de los seres vivos mediante el uso inteligente de la ciencia y la tecnología.

La economía ideal pues es pos-estatal y pos-capitalista, puesto que hemos puesto en marcha los sistemas de producción distribuida en la mayoría de los aspectos esenciales a la vida. Fuera de ser una utopía hablo de paneles solares, por ejemplo, para abastecimiento energético. De cultivos de permacultura para la comida y de impresoras 3D para la industrial, de un Internet distribuido mediante redes mesh o incluso algo parecido a la infraestructura actual.

Yo mismo no practico la permacultura y pienso que a veces conviene sacrificar la distribución personalizada para tener bienes comunitarios que nos permitan incrementar la eficiencia en el manejo de recursos. Un ejemplo de ello sería una represa para conseguir electricidad, un edificio de agricultura hidropónica y aeropónica para abastecer toda la ciudad, etc.

Patrones actuales

Las redes de energías renovables distribuidas tal vez sean uno de los primeros pasos para el cambio de economía. Puedes o no estar consciente de esto pero la gente usa petróleo porque es requerido por los poderes económicos dominantes, eso explica la estupidez del gobierno español de imponer tasas altísimas al uso de paneles solares, o a la prohibición en Miami de desconectarse de la red eléctrica. Menor dependencia de los combustibles fósiles significa menor dependencia del dinero de la Reserva Federal de Estados Unidos.

No hay mayor incentivo para este tipo de iniciativas (aunque existen dos que tres gobiernos responsables como Alemania que empujar hacia este camino) y en la economía siempre es el caso que cualquier tipo de independencia se vea coartada. Ese es el problema de tener a los grandes capitales distribuidos en pocas manos. Una solución a esto se ha manifestado gracias a Internet: El crowd-funding.

El crowd-funding no es otra cosa que personas pidiendo ayuda financiera a todo el que vea su anuncio en Internet (a veces te devuelven recompensas según el nivel de aportación). Esto permite que las personas invirtamos en algo que no le interesa ni al mercado ni al Estado -algo que nos genere independencia- como un auto cuyo diseño industrial es totalmente libre, por poner un ejemplo. En España le han puesto entonces un límite al crowd-funding.

Otro patrón emergente que hay que fortalecer mucho es la liberación del conocimiento, especialmente de conocimiento científico; este se viene a expresar en forma de artículos científicos, pero también de software libre y de diseño de maquinaria de fuentes abiertas. Usualmente los diseños «de la gente», en contraposición a los del mercado (corporaciones) resulta más eficiente, más duradero y menos costoso. Quizás uno de nuestros principales deberes es defender la liberación del conocimiento, hacer respetar la decisión de las personas que los produjeron de que se mantengan libres, generar nuevas formas de retribución a los inventores para una inmediata liberación del conocimiento, dar de comer a la gente que los produce (ya sea mediante inversión, donación o adquisición de los mismos) y mantener su disponibilidad al hacer respetar la neutralidad de la red descentralizada.

La disponibilidad de la información (inmaterial) es una cosa importante y tiene que seguir de la disponibilidad del material para construir, lamentablemente esa es una cuestión más compleja pero puede ayudar que geo-localizemos colectivamente las fuentes de este material y que expongamos además su origen, cómo fueron extraídos, con una especie de control ciudadano de las externalidades típicas del mercado. Fairphone es un muy buen ejemplo de esto, otro es la aplicación buycott.

Salud pública y global

Quizás el elemento de añadir eficiencia a la producción no sea tan difícil de asimilar, pero igual o más importante es añadirle eficiencia al consumo. No requerimos una economía de crecimiento infinito, requerimos una economía estable. Culturalmente hemos creado una economía basada en la deuda. Esto quiere decir que el dinero se emite sólo en forma de créditos (préstamos) y que nos vemos obligados (a macro-escala) a pelear por conseguir una cantidad determinada para devolver esos préstamos. También esto ha causado que explotemos más y más recursos naturales con el afán de venderlos a alguien para pagar las deudas, en Ecuador hasta una de las más grandes reservas presentes desde el pleistoceno. ¿Qué tan real es esa deuda? 0%. Es ficticia.

Necesitamos dejar la economía basada en deuda y pasar a una economía que mida sus bienes en función de la eficiencia con la que se produjeron (léase el ensayo «The Industrial Government» del siguiente PDF), que genere poca o ninguna deuda en base al uso de conocimiento científico avanzado y de una economía de reciprocidad, parecida a la de nuestros sistemas primitivos.

Al mismo tiempo nuestros esfuerzos deben encaminarse a la recuperación de los ecosistemas que sostienen la vida y a aquellos que determinan el comportamiento de los seres humanos, en una especie de ingeniería social que disminuya los niveles de violencia (tanto estructural como de comportamiento).

Hasta tanto, necesitamos incrementar los mecanismos de participación en TODAS las estructuras centralizadas y que acumulan poder o capital, además de exponer toda la información disponible sobre ellas, es necesario realizar una campaña activa y permanente para mecanismos de participación colectiva, en el caso de los gobiernos, los procesos de creación colectiva de legislación, los parlamentos virtuales (que incluyen la asignación de presupuestos), entre otras tantas cosas que con la tecnología actual resulta irónico no tenerlas.

Desmercantilización de los recursos

El paso más importante a mi entender es la desmercantilización de la infraestructura que soporta nuestras necesidades básicas: energía, agricultura, salud e Internet para empezar. No pueden ni deben venderse las necesidades básicas de la gente. Un salario básico universal no basta.

Esto para empezar.