Breve historia del anonimato digital en Ecuador

Este texto apareció originalmente en grin.ga

Parte 1: El incipiente graffiti digital ecuatoriano

Desde 2010, en Ecuador ha proliferado el uso de cuentas anónimas en redes sociales.

Las cuentas anónimas con más fama, desde el inicio, fueron las que protagonizaban ataques a los “enemigos” del actual gobierno. Algunas de estas cuentas de ataque entablaban diálogos directos con el presidente de la República —tal fue el caso de la cuenta @elpatriotaec— o con altos funcionarios del gobierno, como el secretario de comunicación Fernando Alvarado, quien hacía continuas referencias al blog anónimo de la tristemente célebre Lola Cienfuegos. El Telégrafo, un periódico financiado por el gobierno, incluso entrevistaba a estos personajes. En ese entonces, cuando el anonimato defendía al gobierno, todo estaba bien.

En febrero de 2012, el entonces asambleísta por Sociedad Patriótica Fernando Balda denunció la existencia de lo que él denominó un “Troll Center”, un centro de operaciones de cuentas anónimas en redes quienes difundían conflicto y propaganda en las comunidades de Internet en Ecuador. Balda sustentó sus aseveraciones mostrando fotografías de pantalla con nombres de usuario, claves y una serie de correos que contenían instrucciones para el funcionamiento de dicho centro, según él, con fondos públicos. ¿Cómo sabíamos que esto era real? Balda cambió las contraseñas e inutilizó dichas cuentas. Tiempo después el exasambleísta fue sentenciado con un año de reclusión. La sentencia se amparó en que Balda «atentó contra la seguridad del Estado», pues en 2009 había emitido un boletín asegurando que el gobierno mantiene un centro de espionaje. Cuando se aprobó la nueva ley penal y suscribió su delito, no salió libre debido a que se le interpuso una demanda de alimentos. Su blog, donde realizó las denuncias, fue eliminado por WordPress.

Muchas de las cuentas anónimas del supuesto Troll Center, fácilmente identificables debido al uso de hashtags similares y a un patrón horario predecible, fueron desapareciendo paulatinamente para ser reemplazadas por otras más agresivas y, aparentemente, más independientes en su accionar respecto a otras cuentas.

Un miembro de esta segunda generación de cuentas anónimas gobiernistas, @elpatriotaec, tenía una cuenta con el mismo nombre en Facebook. La página de Facebook de El Patriota resultó estar vinculada a Ximah Digital, una agencia de publicidad que trabaja para el gobierno con contratos de miles de dólares.

Desde mediados de 2013, el gobierno de Rafael Correa ha hablado de regulación de redes sociales, y cito las declaraciones del secretario jurídico de la presidencia:

He propuesto que se regule mejor todo lo que es procesos de calumnia en redes sociales porque no pueden ser un instrumento de impunidad. Les he pedido a la Comisión que exista un proceso especial cuando existan calumnias en Twitter o en Facebook.

Pero últimamente, estas intenciones de regulación han tomado fuerza, en especial durante este el último mes. En febrero del 2015, el Presidente de la República, en su informe semanal de actividades, llamó por nombre, apellido y ciudad a algunos usuarios de Twitter que lo habían insultado en redes sociales.

Anteriormente, había atacado a una página de sátira que cuenta con un aviso de descargo de responsabilidad, el famoso Crudo Ecuador. Hubo toda una operación para obligar al administrador a salir del anonimato: se crearon varias cuentas con el mismo nombre que trataron de reclamar derechos de autor a Facebook. Esta acción obligó al propietario original a registrar la marca en el Instituto Ecuatoriano de Propiedad Intelectual. Al momento de registrar la marca Crudo Ecuador, se revelaron los documentos entregados al IEPI que comprometen su identidad, incluyendo los nombres de sus abogados.

Dado que no existe un mecanismo legal contra el anonimato, el presidente ha anunciado la creación de una red social desde donde la gente afín al oficialismo pueda  responder en conjunto a sus enemigos  redes sociales. En el enlace ciudadano 409 declaró:

Ahora dicen que el anonimato en las redes permite el mayor flujo de información. Tonterías, cuando a nosotros nos han enseñado desde chiquitos que no hay que tirar la piedra y esconder la mano. Si no lo puedes decir mirándole a la cara, no lo digas. Ahora resulta que el anonimato es bueno. Cuando ustedes actúan en las redes sociales ya no están practicando su privacidad. No hay libertad sin responsabilidad.

Estos eventos han generado un amplio debate público. La sociedad civil redactó un manifiesto en defensa del anonimato en redes, al cual se han adherido varias organizaciones internacionales.

Existen otros puntos para reflexión y análisis sobre el anonimato en Ecuador que van más allá del anonimato en Internet. El registro obligatorio para todos los números celulares, el cuál debe realizarse con la cédula de identidad, imposibilita el anonimato de dueños de celulares. El uso del sistema de vigilancia ECU911 que mantiene cámaras en centenares de calles, en más de 50.000 unidades de transporte público, en los colegios e inclusive en moteles, cabarés, salones de masajes y casas de cita. El uso de facturas electrónicas obligatorias, así como de dinero electrónico que podrían suponer un peligro para cualquier transacción anónima, entre otros.

Parte 2: La importancia del anonimato en la red

“Porque detrás de esta máscara, hay una idea (…) y las ideas,
son a prueba de balas”, procesos judiciales, multas,
asesinatos de personaje, persecución e intimidación.

Existen dos formas de abordar el papel del anonimato en la sociedad. La primera, bastante ingenua, se basa en la premisa de que vivimos en un mundo justo. En dichas condiciones, nadie tiene porque esconderse puesto que los abusos de poder no existen, no está la posibilidad de incurrir en conductas poco éticas o de comprar sentencias. El anonimato es pues usado por cobardes para lanzar la piedra y esconder la mano. En esa realidad paralela, el anonimato se prohíbe a priori, pues ¿quién quisiera hacer uso de una herramienta tan peligrosa y dañina cuando existe un Estado de Derecho perfecto?

El otro escenario desde el cual podemos analizar el anonimato es aquel donde decididamente vivimos en un mundo imperfecto, injusto, y vulnerable al abuso de poder. Esto lo describe muy bien Julian Assange en su libro Cuando Google Encontró a Wikileaks. Uno puede meterse en la lucha por controlar los medios de producción, como dicta el marxismo, pero eso es muy difícil dice. Lo más recomendable es afectar lo que la gente sabe, puesto que “puedes generar un efecto en una gran cantidad de personas con una pequeña cantidad de información”. En su perspectiva, el papel que cumple la información es “incentivar comportamientos que sean justos y desincentivar comportamientos injustos”.

En un escenario desequilibrado, el anonimato se convierte entonces en un escudo frente a los abusos del poder. Su papel es permitir que la información fluya a pesar de todos los mecanismos que se hayan implementado para evitarlo. El anonimato permite a los potenciales denunciantes de casos de corrupción o abuso contactar a periodistas sin comprometer sus vidas y, por tanto, le permite al periodista ejercer su derecho a buscar información que, de otra manera, no le llegaría. A nosotros los ciudadanos comunes, el anonimato  nos otorga el derecho a informarnos sobre mal uso de nuestra delegación de poder (político o económico). Wikileaks, por ejemplo, basa su modelo de denuncias en el uso del anonimato por parte de la fuente. A priori, la organización no tiene cómo saber quién les entrega la información. La meta de Wikileaks es “abrir gobiernos”.

Como vemos el anonimato no es incompatible con la transparencia y la justicia. Es un medio para conseguirla.

El anonimato se presta para abusos, nadie lo cuestiona, es por eso que existen mecanismos que ayudan a corregir estos errores. Los jueces, una vez determinada la causa probable de un delito, intervienen para autorizar una investigación policial y revelar al personaje anónimo. En internet, esto se trabaja en conjunto con los proveedores del servicio de internet y de contenido. Existen mecanismos adecuados para casos de abuso, el Código Penal Ecuatoriano lo contempla en su artículo 145.

Es importante que los ciudadanos sepamos defender nuestro derecho a pensar diferente, y que exijamos al Estado que respete los mecanismos que existen para asegurar su transparencia. Un mayor control de internet es peligroso, porque las sociedades pensamos en voz alta. Las expresiones que vertimos en la red, sean ficticias, peligrosas, equivocadas o risibles, son nuestra forma de explorar la realidad, evolucionar y crecer. Es parte de nuestra forma de autodeterminación. Un control absoluto de la red sería instituir una policía del pensamiento en nuestra sociedad y nadie en su sano juicio quiere eso.

Respuesta a la carta de Shannon Rohan

A continuación una serie de interrupciones a la carta escrita por Shannon Rohan a John Oliver.

Estimado John Oliver,

Al principio no sabía por qué me molestó tanto el segmento de tu programa sobre Ecuador y Rafael Correa. Y luego pensé: “claro, es porque estoy ofendida”. En un video de tres minutos, te burlaste de uno de los proyectos progresistas más importantes del mundo que ha generado tantos cambios importantes en las vidas de los ciudadanos ecuatorianos.

Perdón, Oliver no se burló de ningún proyecto político, no sacó a relucir el plan del buen vivir 2013-2017 o analizó el desempeño de los ministerios ecuatorianos, no citó ningún artículo de la constitución original de Montecristi, ni de sus enmiendas hechas o en proyecto. Rafael Correa no es el proyecto político. Sea que usted lo apoye o no.

Claro, Rafael Correa no es perfecto. La Revolución Ciudadana no es perfecta; está lejos de serlo. Los procesos políticos nunca serán perfectos y el proyecto en Ecuador no es una excepción. Pero primero debo ser transparente.

La transparencia de un proceso político tiene sentido única y exclusivamente si la ciudadanía está en total libertad de discutirlo, auditarlo, criticarlo y (todos los anteriores prerrequisitos para) mejorarlo. El concepto de transparencia es un concepto vacío si no se acompaña de una serie de derechos humanos fundamentales, entre ellos la libertad de expresión.

Hace siete años mi esposo me pidió dejar Canadá con mi hijo de nueve meses para poder regresar a su país, Ecuador, y ser parte de un nuevo proceso; una revolución que buscaba reconstruir un país destruido por la inequidad, la pobreza, los intereses extranjeros y las políticas económicas neoliberales. Teníamos que salir en dos semanas. Le dije que sí. Así que, en aras a la transparencia, sí, esto es personal.

Ah, lo siento. Te referías a tu transparencia. Escribo mientras leo. Continua.

No me malinterpretes. También me sorprendió que Rafael Correa comenzara a nombrar a las personas de las cuentas de Twitter que lo atacaban. Pensé, “¿por qué se está enfocando en esto cuando podría estar hablando de tantas otras cosas más importantes?” Y de hecho, solo cuando vi tu segmento y me sentí frustrada y enojada entendí por qué el Presidente nombró a las cuentas de Twitter que lo atacaron directamente. Estaba herido.

¿Tienes pruebas? ¿Te lo ha dicho? ¿No estás realizando una proyección psicológica de cómo reaccionarías tú en esa situación? Puede que haya estado herido el presidente, pero tuvimos un acuerdo con él: “te vamos a dar un montón de poder pero, por favor, respeta las reglas que democráticamente hemos concertado para ello (aunque estés herido, cabreado, enamorado, etc.)” y debe respetarlo. Todo ese poder proviene de una delegación democrática, mediante el voto, y de otra económica, mediante nuestros impuestos. El problema no es que Rafael Correa esté herido y actúe de forma equivocada, sino que el presidente de la república haga mal uso de nuestra delegación.

Saliéndonos un poco de eso, si le atribuimos su comportamiento a estar herido, ya va demasiado tiempo así, los ataques a individuos o instituciones puntuales, asesinatos simbólicos e insultos llevan años. Si tienes razón, ¿no será tiempo de que sane sus heridas el presidente? ¿está siendo responsable al llevar un problema crónico a cuestas al tiempo que, en un arrebato de dolor, causa problemas de imagen (por decir lo menos) a todo un país?

A diferencia de otros gobiernos, Correa habla directamente con sus ciudadanos.

Tengo sentimientos encontrados sobre esto, no quiero decirte «no» porque, a comparación de otros gobiernos, este sí brinda muchos más espacios que servirían para el diálogo, el problema es quién está invitado a esos espacios y qué tan aceptables son las palabras que ahí se profieren. Por ejemplo, si una marcha de mujeres de la Amazonía viene y solicita reunión con el presidente, y este les dice que está ocupado y no las puede atender, eso no es diálogo directo. Si, por otro lado, un desocupado hace memes sin dirigirse a Correa directamente, pero recibe una respuesta que raya en la persecución, tampoco es diálogo. Si te sientas a almorzar con el presidente y, después de unas horas, se burla de tus posturas, como le sucedió a los grupos LGBTI y al alcalde Mauricio Rodas, ¿es diálogo?

Sé que es difícil para nosotros los norteamericanos (o casi norteamericanos) comprender esto.

¿No es inglés John Oliver?

Estamos acostumbrados a capas de burocracia que transmiten mensajes antes de que salga al discurso público. De hecho, en Canadá casi nada llega al discurso público porque el actual Primer Ministro tiene una mordaza de facto en sus ministros.

¿Algo así como prohibirles tener entrevistas con medios de comunicación privados?

El Enlace Ciudadano (donde salió el payaso del que te burlaste) es una sinopsis semanal del Presidente, dirigida directamente a los ciudadanos ecuatorianos sobre cómo presidió sobre el país la semana precedente.

Así se lo categoriza, en la realidad es más. Ese espacio, a pesar de ser financiado con fondos públicos, permite reclamaciones por derecho de autor para que censuren contenidos en su nombre y se encuentra en un vacío legal que no permite su regulación. O sino ¿por qué se rompen diarios? ¿Por qué se divulga información privada en un canal público sin el consentimiento de los dueños de la misma y sin que haya intermediado la sentencia de un juez, como exige la ley?

Imagínatelo. No, en serio… Intenta imaginar ese nivel de respuesta en Estados Unidos o Canadá. Ya sé, ¿casi imposible, verdad?

Este párrafo queda mucho mejor después del mío.

De la misma manera, el Presidente maneja su propia cuenta de Twitter. En serio. Es verdad. Entonces él escribe sus tuits y lee los que están dirigidos a él. Entonces para él es personal cuando alguien dice que quiere poner una bala en su cabeza.

Volvemos al tema de Rafael Correa “el economista” versus “el presidente”, esto no es personal, porque cuando él recibe una amenaza no se duele y guarda rencor hasta que, en un acto de redención indecoroso, lanza una incitación pública. Él responde como presidente y envía a la Secretaría Nacional de Inteligencia a investigar.

Su gente no está seleccionando los tweets por él en algún “insignificante” “poco interesante” o “pobre” informe semanal de medios sociales. ¿Por qué Correa maneja su propia cuenta? Probablemente porque es otra manera para él de interactuar directamente con los ecuatorianos. Y así es como gobierna Rafael Correa. Él habla a los ciudadanos; él hace compromisos con el pueblo que lo eligió por la salud, la educación y la economía. Él asume compromisos para el cambio. Y él toma estos compromisos de manera seria y personal.

¿Mesiánica?

Sus ojos se llenan de lágrimas cuando lee cartas de los migrantes con historias personales de sacrificio. Sé que esto es un hecho, porque yo estaba con él cuando leyó una de estas cartas. Y le pidió a todos sus colegas que la lean también para recordar por qué estaban allí; por lo que estaban luchando. Él toma como algo personal cuando las personas enfermas no son atendidas adecuadamente; cuando los niños no tienen una educación de calidad. Y se lo toma como algo personal, porque siente su dolor.

Estoy de acuerdo, el asunto es la empatía selectiva. ¿Por qué no siente dolor ante el allanamiento de una familia y el estrés postraumático de un menor que lo atestiguó? ¿Qué pasa con la persecución a Crudo Ecuador por el simple hecho de contar chistes 2.0? ¿Qué hay de toda esa gente que llora las consecuencias de la contaminación producida por el derrame semanal de un barril de petróleo? ¿Tú, cómo te sientes al respecto?

Los migrantes obtienen el derecho al voto y reciben programas y oportunidades para volver a casa. Los malos administradores de los hospitales son reemplazados con los que ponen a los pacientes primero. Las escuelas se construyen. La gente se educa. El progreso existe.

Es su labor, son nuestros impuestos. No esperemos menos. ¿Por qué el gold estándar con el que medimos a nuestros políticos tienen que ser los gobernantes corruptos del pasado?

Y entonces me pregunto, ¿Correa debe ser burlado por gobernar de esta manera?

No, debe ser burlado por llamar a una guerra en redes sociales y por cualquier otra atribución que esté fuera de su mandato, así como por toda acción que transgreda sus obligaciones y los derechos humanos y naturales que está obligado a garantizar.

¿Deberíamos pedirles a nuestros políticos que tengan la piel más gruesa para que no les importe nada? ¿Para que así no se sientan afectados por algo? o ¿necesitamos más líderes que se tomen sus roles políticos personalmente? Que usen sus corazones en sus mangas. Creo que nos haría bien todos nosotros, aquí en Ecuador y probablemente también en otros países, para ver la calidad humana de nuestros líderes y tomar un momento para sentir empatía con aquellos que se toman su trabajo personalmente y que se sienten realmente afectados cuando la gente les desea un mal.

Y viceversa. Porque el vulnerable no es él.

Hasta aquí la interrupción. Buena noche.

 

Andrés

 


PS: No, no soy oposición pagada, trabajo en el Estado y veo proyectos muy buenos. Espero que, por el bien del país, dejemos el caudillismo y aprendamos que las ideas son imprescindibles y los mensajeros no. Hay mucho espacio para mejorar.

Vulnerabilidad y discurso político

El discurso político de los últimos años se basa en esa noción de una interminable batalla, contra la pobreza, contra la oligarquía, contra la prensa corrupta, cualquier batalla sirve. Y eso es algo que, en política, es casi universal. Estados Unidos, cuando emprende una nueva línea discursiva, siempre le declara la guerra a algo: drogas, terrorismo, todo sirve.

Para eso siempre hay que nivelar el campo de batalla, la gente debe percibir al gobierno como justo y, si nos queremos cargar a una persona simple que hace memes, eso sería despreciable, más vale ligarlo a un partido político. Le damos poder y de repente estamos librando una batalla cuerpo a cuerpo. Si el ataque es contra tribus desprotegidas, que realmente no tienen ninguna ventaja contra el Estado, o lo que es peor, tienen un interés manifiesto de no tener nada que ver con él, como es el caso de las tribus nómadas de la Amazonía, lo que se hace es invisibilizarlos, la lucha es contra las ONGs que los defienden, deben estar aliados con la extrema derecha, deben recibir fondos de Estados Unidos. Un buen enemigo, un justo contendor.

Decir que un caricaturista está incitando a que te asesine un desempleado, como dijo el presidente sobre Crudo Ecuador; o que está incitando al racismo (y luego cambiar a discriminación socioeconómica, porque lo primero resultó inviable), como reclamó el asambleísta y ex-futbolista nacional Agustín Delgado, es denigrar el discurso social a una batalla personal, una ocasión que merece ser aclarada de tú a tú. ¿Cuántos de nosotros hemos caído en este juego? No lo sé, estoy seguro de que he sido víctima en más de una ocasión.

Es por eso que me parece prudente emprender la tarea de mapear a los sectores vulnerables de la sociedad, y no sólo eso, sino también ilustrar de forma perfectamente clara cuáles son los sectores que se encuentran más blindados ante cualquier tipo de amenaza. Si una compañía privada cuenta con la protección de tratados internacionales, arbitrajes internacionales, miles de millones de dólares, es importante saberlo. Si el Estado cuenta con todo un aparato judicial, medios públicos cuestionables, presupuesto anual, es importante dibujarlo. Y si unos dos de los anteriores se enfrentan a la población de, por ejemplo, Íntag en un litigio por la conservación/explotación de recursos naturales; yo quisiera saber qué recursos reales protegen a esta población, quisiera saber si realmente hay una cancha justa donde cada uno pueda defender su causa. Lo más seguro es que, en esas ocasiones, los seres humanos por naturaleza busquemos defender al más débil. Y eso sería lo adecuado.

¿Dónde puedo encontrar ese mapa de vulnerabilidades? ¿Qué criterios se ha tomado en cuenta para su elaboración? ¿El proceso fue transparente y las fuentes verificables? Imaginemos por un momento que todas estas preguntas encontraron una respuesta que te resultó satisfactoria, que distinto sería que podamos no sólo reaccionar sino planificar con base en información, como políticos, empresarios o sociedad civil. No creo que exista una sola ideología política cuyo discurso rechace la protección y el fortalecimiento de los más vulnerables. ¿Qué tal si usas esa vara para medir al partido de tu preferencia? ¿Qué tal si olvidas esos conceptos un tanto disfuncionales de lateralidad y te centras en la satisfacción de derechos humanos y naturales?

Creative Commons (medio) simplificado

“Licencia creative commons” es una expresión que leerán a menudo. ¿Qué se quiere decir con eso? No se puede saber a ciencia cierta sin primer conocer otros detalles. El problema es que no existe la licencia creative commons (CC), sino que hay seis licencias y cada una tiene sus propias características. Pero antes de explicar qué significa cada tipo de licencia, debemos hablar un poco de otras cosas como ¿qué es una licencia? y ¿por qué necesitamos una?

El derecho de copia —o copyright— es una ley que, en sus principios más básicos, ha sido armonizada prácticamente en todos los países del mundo. En principio, se trata de defender la propiedad mental de una persona. Si yo pienso algo, es mío. Y de nadie más, y si lo usas sin mi permiso te denuncio ¡Y así dice la ley! Este concepto, nació tras la invención de la imprenta, los autores estaban asustados porque ahora todo el mundo podía hacer copias de sus libros y ellos ya no iban a poder cobrar (antes de eso había que escribir todos los libros a mano). El copyright, entonces, despoja a los usuarios de cualquier uso no autorizado por el titular de la obra, sea esta libro, película o canción.

Copyright © Todos los derechos reservados. Queda terminantemente prohibido copiar, reproducir, difundir, publicar o modificar…

A inicios de este siglo, Lawrence Lessig vio que internet brindaba a la gente la capacidad de compartir, copiar, y hacer mezclas creativas —es decir, obras derivadas— de forma nunca antes vista. Como resultado, casi todo el mundo con acceso a internet estaba infringiendo la ley sin siquiera darse cuenta. Las grandes industrias empezaban a demandar a las personas porque en sus videos de internet tenían canciones sonando en la radio, o por pasarle una canción mp3 por correo a tu amigo. Incluso se quiso hacer ilegal que copies una canción del CD que compraste a la computadora de tu casa. Creative commons es una respuesta a eso, es una innovación legal. Mediante estas licencias, los dueños de las obras eximen a otras personas de ciertas responsabilidades y los usuarios, entonces, podemos usar sus obras sin tener que pedir autorización. De la misma manera que las personas que tienen una licencia para conducir, ya no requieren el permiso.

Algunos derechos reservados…

Los autores, se reservan algunos derechos sobre sus ideas, ya no todos. Vale la pena recalcar, que los autores todavía tienen la facultad de demandarte si le das algún uso a su obra que ellos no contemplaron en la licencia. Es como cuando tu mamá te dice «te di permiso para que vayas a la fiesta pero no para que regresas a las cuatro de la mañana, ebrio y nos cantes serenata«. Si llegas temprano, todo bien, pero si haces algo que está fuera del acuerdo, hay tabla. Entonces ¿qué está permitido y qué no? Eso varía según cada licencia, y uno puede guiarse por los nombres que tienen cada una de ellas.

licenciasCC

Lo de «atribución» o «reconocimiento» es fácil, porque aplica a todas las licencias y eso quiere decir que, sin importar cuál escojas, cada vez que reuses una obra con licencia Creative Commons, debes reconocer al autor, o lo que es lo mismo atribuir la obra. Lo mismo ocurre con el componente de «sin obras derivadas», bueno es eso. No se pueden hacer remixes o transformar una obra de texto a teatro, o cosas por el estilo.

Lamentablemente los otros componentes de una licencia pueden ser confusos si uno no se detiene a estudiarlos. El ejemplo más irritante es el componente «No-Comercial» (NC), esto quiere decir que la gente puede usar tu obra siempre y cuando no haga negocio con ella. Así le das oportunidad a esas personas que hacen un video para su mamá, que necesitan una foto para el deber o a los conferencistas que necesitan fotos para su presentación, de usar tu obra sin que te tengan que pedir permiso ¡Súper útil!

Si eres un autor que le ha puesto mucho empeño a su creación, y te gustaría vivir de ello, tal vez la expresión “no comercial” te suene a que vas a abandonar totalmente la posibilidad de hacer negocio con tu propiedad intelectual. Pero recuerda, estás decidiendo sobre qué tanta libertad le otorgas a otros respecto a tu obra. No limitando lo que tú puedes hacer al escoger una licencia.

Si quieres hacer negocios con tus obras —pero permitir otros la usen sin fines de lucro— debes escoger una licencia «no comercial».  Dexter Britain, un músico británico, usa esta licencia en algunos de sus soundtracks. Si uno va a su página web se lee lo siguiente:

Algunas de mis canciones (no todas) usan una licencia Creative Commons [Atribución-NoComercial]. Esto significa que puedes usar mi música gratuitamente, sin permiso, para tus proyectos. Los términos de la licencia son:

Atribución – Tienes que darme crédito y, de preferencia, enlazar a www.dexterbritain.co.uk.
No-Comercial – Los proyectos no pueden obtener ganancias o ser usados en trabajos pagados, o ser comercializados.
Compartir-Igual – Si compartes tu proyecto, debe usar esta misma licencia. 

Pero la parte más importante es la que sigue

 Necesitas permiso si:

Te están pagando para hacer tu video o proyecto

  • Ganas dinero con él a través de publicidad, afiliaciones o comisiones
  • La obra será usada con fines comerciales
  • La obra promueve una organización con fines de lucro
  • La obra es publicidad
  • La obra será transmitida (incluyen televisión, radio y cine).
  • La obra se destina a la reventa, que se utiliza para obtener ganancias.
  • El proyecto está pidiendo donaciones.

Irónicamente, si tú no colocas la condición de NC en tu licencia, permites automáticamente que otras personas y corporaciones hagan uso de tu obra, sin la obligación de pagarte un centavo en cualquiera de las circunstancias donde ganen dinero. Así que si eres un artista y vives de tu obra, quizá lo más apropiado sea escoger una licencia No-Comercial.

El «Compartir Igual» es otro problema. El objetivo de este componente es que la licencia se transforme en copyleft. Esto quiere decir que el autor comparte con la condición de que lo que sea que tú hagas con esa obra también lo debes compartir. Algunos activistas, que también hacen arte, se sienten particularmente inclinados por este tipo de licencia. Quieren difundir su mensaje y les encanta la idea que otras personas hagan obras derivadas de la suya, pero se les contrae la mandíbula al pensar que le van a poner a esa obra «todos los derechos reservados» y a lucrar de algo que nació como una idea para ser compartida. Para eso existe el «Compartir Igual» en creative commons. Para evitar que otros encierren las ideas que hemos liberado.

Tal vez licenciar el trailer de una película, y los archivos fuente, con una licencia Creative Commons-Atribución-CompartirIgual puede tener un tremendo impacto en la difusión de ese material y ayudar a que se llenen las salas de cine. Tal vez incluso te interesaría una distribución atípica, y no serías el primero. De vez en cuando, te preguntarán si deben compartir tu obra “exactamente como está publicada porque tu licencia dice Compartir-Igual”, como me pasó hace un tiempo. RECUERDA: La condición no tiene nada que ver con compartir igual el contenido (de hecho es todo lo contrario), es únicamente para indicar que se debe usar una licencia similar en el nuevo trabajo derivado.

En Ecuador, y en casi todos los países del mundo, existen verdaderos expertos dispuestos a ayudarte a entender estas licencias, si quieres más información o tienes dudas sobre las licencias creative commons, ingresa a ccecuador.org. Y finalmente, una versión para dummies de lo que significan los componentes en las licencias:

CC-BY-NC-SA

Emilio Palacio: “Por qué fundé Wikileaks”

En su más reciente libro, el periodista ecuatoriano y fundador de Wikileaks, Emilio Palacio, asilado en la embajada de Reino Unido en Estados Unidos, nos describe cuál fue la razón por la que creó Wikileaks en las páginas de su último libro. A continuación un extracto donde empieza con una descripción de lo que él piensa son los componentes de la evolución social, cuál es el papel del periodismo en ello, qué amenazas enfrenta y cómo su organización ha trabajado para hacerles frente:

Cuando uno analiza las injusticias en Ecuador, se da cuenta que si uno quiere afectar cómo la sociedad evoluciona, entonces, sólo tiene dos variables en las que puede incidir: qué es lo que la gente tiene y qué es lo que sabe. La repartición de recursos es una tarea muy compleja, pero afectar lo que la gente sabe es mucho más fácil, un pequeño pedazo de información puede difundirse muy rápidamente. Entonces la pregunta que debemos hacernos es ¿Qué tipo de información producirá comportamientos más justos y desincentivará los injustos? ¿Qué necesitamos para que se levanten varios líderes y se logre una concertación democrática?

Actualmente, los periodistas tienen dificultad en recabar información que el gobierno de Correa tiene interés en censurar. Wikileaks fue inicialmente diseñado para una situación muy adversa donde publicar sería extremadamente difícil y nuestra única defensa efectiva sería el anonimato, donde ser la fuente es riesgoso (como sucede con muchos servidores públicos que son testigos de casos de corrupción pero que no denuncian para proteger sus puestos y sus vidas), y donde internamente teníamos a un equipo muy pequeño y completamente confiable.

Yo describo la censura como una pirámide. En la punta de la pirámide está el asesinato de denunciantes, periodistas y editores. Asesinan gente y sus asesinos nunca aparecen: Fausto Valdivieso anunció que revelaría corrupción en TC Televisión. Lo asesinaron. El gobierno lo vinculó a la mafia. Luego se retractaron. Quinto Pazmiño reveló que Pativideos se reunió con especuladores. Pazmiño murió de un «ataque al corazón» A su viuda la asesinaron. Gral. Gabela, el policía F. Jiménez, J. I. Tendentza.

En el siguiente nivel están los ataques legales como juicios millonarios hacia periodistas y editores. Correa quiere un pais de brutos. El decide que podemos ver y que no. Sus abogados en varios países del mundo se encargan de la censura. Un ataque legal es simplemente un uso demorado de fuerza coercitiva que no necesariamente resulta en asesinato pero puede terminar en prisión o embargo de bienes. No sólo fabrican sentencias (juicio Emilio Palacio y El Universo). Además, fabrican falsos testimonios.  Los auditores de los contratos del Gran Hermano encontraron que Correa sabía de esos contratos. Correa ordenó que los encarcelen.

Hay muy poca gente asesinada, existen unos pocos ataques legales públicos sobre individuos y corporaciones, y entonces en el nivel de más abajo existen tremendas cantidades de autocensura. Esta autocensura ocurre en parte porque la gente no quiere subir hacia los niveles superiores de la pirámide. No quiere ser víctima de ataques legales y de fuerza coercitiva, ni quiere ser asesinada. Después están otras formas de autocensura motivadas por preocupaciones acerca de perderse la oportunidad de un negocio o una oferta.

Wikileaks ha decidido lidiar con las dos secciones superiores de esta pirámide de censura: amenazas de violencia y amenazas demoradas de violencia representadas por el sistema legal. En cierta forma, esos son los casos más difíciles, en cierta forma son los más fáciles. Son los más fáciles porque está muy claro cuando hay cosas que están siendo, o no, censuradas. También es más fácil porque el volumen censura es relativamente pequeño, incluso cuando la importancia por evento puede ser muy alta.

Al inicio, Wikileaks no tenía tantos amigos. Así que tomamos la posición que necesitábamos para tener un sistema de publicación donde la única defensa era el anonimato. Wikileaks permite que la gente envíe denuncias sin comprometer su identidad y esto evita la persecución criminal del gobierno. Internet en todo el mundo es el futuro de la prensa. Internet en Ecuador es el refugio de la prensa.


Nota: Este es un Mashup derivado de publicaciones de Emilio Palacio en su cuenta de twitter y publicaciones realizadas por Julian Assange en su último libro: Cuando Google encontró a Wikileaks. Fue creado debido a que el periodismo ecuatoriano (bueno y malo) no parece entender la importancia de las herramientas de denuncia anónima y, entre sus más duros críticos, se encuentra precisamente Emilio Palacio, quien realiza aseveraciones muy severas sobre el proceder del gobierno respecto a los denuciantes, al tiempo que ataca a Julian Assange.

Fuentes: [1], [2], [3], [4], [5], [6], [7], [8], [9]