Violencia estructural: nace, sufre, muere

“La mayor forma de coerción es la escasez/privación que crea la desigualdad económica. El mercado es el mayor generador de desigualdad de riquezas en el planeta por su premisa fundacional de ventaja competitiva. Hoy, el 46% de la riqueza está en manos del 1%, mientras mil millones padecen de hambre (…) el planeta es visto sólo como un inventario por explotar. El trabajo y la supervivencia misma están ligados al consumo, no a la preservación. Una falla estructural fatal. La “violencia estructural” que crea es la principal causa de mortalidad en el planeta Tierra. Son muertes causadas por la desigualdad que crea las presiones del mercado”.
– Peter Joseph

¿Qué es la violencia estructural?

El término “violencia estructural”, se atribuye comúnmente a Johan Galtung, quien lo introdujo en su artículo “La violencia, la paz y la Investigación de la Paz” (Journal of Peace Research, vol. 6, No. 3, 1969, páginas 167-191) Se refiere a una forma de violencia donde algún tipo de estructura o  institución social perjudica a las personas al impedirles satisfacer sus necesidades básicas.
En 1976, Gernot Köhler y Norman Alcock realizaron un estudio denominado ‘una tabla empírica de violencia estructural’. Ellos extrapolaron un total de 18 millones de muertes anuales a causa de la violencia estructural en Estados Unidos. Han pasado ya más de 35 años desde entonces, tiempo en el que la brecha mundial entre ricos y pobres se ha duplicado, lo que sugiere ahora que la cifra de muertos sería incluso mayor.  La siguiente tabla muestra las tasas de muerte de un grupo demográfico específico, revelando la más amplia correlación de bajos ingresos y el aumento de la mortalidad.
Un estudio de 2009 en el “American Journal of Epidemiology” llamado “Life-Course Socioeconomic Position and Incidence of Coronary Heart Disease”, encontró que cuanto más tiempo una persona permanece en la pobreza, más probable es que desarrolle enfermedades del corazón. Las personas que estaban en desventaja económica a lo largo de su vida eran más propensos a fumar, ser obesos, tener dietas pobres,etc. Un estudio anterior realizado por el epidemiólogo Dr. Ralph R. Frerichs, centrándose específicamente en la brecha socio-económica en la ciudad de Los Angeles, CA, EE.UU. encontró que la tasa de mortalidad por enfermedades del corazón era 40% mayor para los pobres que para los más ricos.

La violencia estructural es la principal causa de violencia conductual

El psiquiatra James Gilligan profundiza en este tema y diferencia la violencia estructural de la violencia conductual. Él señala:
“Los  efectos letales de la violencia estructural operan continuamente, en  lugar de forma esporádica, mientras que los homicidios, los suicidios…  guerras y otras formas de violencia de comportamiento se producen una a  la vez”. (James Gilligan, Violence, GP Putnam, 1996, p192)
La violencia estructural sería un tipo de violencia indirecta, es decir, las acciones que provocan el hambre en el mundo, por ejemplo, no están  diseñadas y realizadas directamente con ese fin, sino que son  derivaciones indirectas de la política económica capitalista y del  injusto reparto de la riqueza. Esto provocaría que las causas que  producen la violencia estructural no sean visibles con evidencia en  algunos casos o en un análisis poco profundo y, por consiguiente que sea  más difícil y complicado enfrentarse a este tipo de violencia. Por el  contrario, la violencia directa, al ser la más visible de todas permite  con mayor facilidad afrontarse a ella.
El modelo social actual, mantiene enormes niveles de corrosiva ineficiencia económica en general y apoya intrínsecamente un grupo económico o “clase” de personas sobre otro, lo que perpetúa el desequilibrio técnicamente innecesario y la privación relativa. Esto podría ser llamado “intolerancia económica” en su efecto y no es menos insidioso que la discriminación arraigada en el género, el origen étnico, la religión o el credo.
Sin embargo, esta “intolerancia” inherente es sólo una parte de la violencia estructural, que ilumina un amplio espectro de sufrimiento, crueldad y privaciones que simplemente hoy se acepta como “normal” por una mayoría desinformada. Este contexto de violencia se extiende mucho más lejos y más profundamente de lo que muchos consideran.  Otros ejemplos claros de Violencia Estructural los encontramos en el Apartheid, en la obligatoriedad del servicio  militar, o en el sistema jurídico internacional que empobrece continuamente a los países del Sur, en  beneficio de los del Norte.
Sobra decir que en una sociedad global, con no sólo una creciente disparidad de ingresos, sino que con una inevitable disparidad de “autoestima”, ya que el estatus se promociona como directamente relacionado con nuestro “éxito” en nuestro trabajo, niveles de las cuentas bancarias y similares, no es ningún misterio que los sentimientos de inferioridad, vergüenza y humillación sean un elemento básico de la cultura de hoy. La consecuencia de esos sentimientos tiene consecuencias muy graves para la salud pública, como se ha señalado antes, incluyendo la epidemia de violencia conductual que vemos hoy en sus variadas y complejas formas. Terrorismo, tiroteos en la escuela local y la iglesia, junto con otros actos extremos que simplemente no existían antes en los anales y que encuentran hoy contexto, revela una singular evolución de la violencia en sí misma.

La no violencia empieza donde uno no lo espera

El alcance de cómo nuestro sistema socio-económico  innecesariamente disminuye nuestra salud pública e inhibe nuestro  progreso hoy en día, sólo se puede reconocer claramente cuando tomamos  una más objetiva y “técnica” o “científica” perspectiva de los asuntos  sociales, por encima de las familiaridades tradicionales, que a menudo  nos ciegan, o para citar al Dr. Gilligan: “Si queremos prevenir la violencia, entonces, nuestra agenda es la reforma política y económica”.
Artículo original publicado por Movimiento Zeitgeist Ecuador.

Extrañas formas de cuidar el medio ambiente

Hace algunos días hubo un evento público donde se abordó el tema de conservación desde un punto de vista político. Estuve a punto de ser ponente en la misma, sin embargo mi participación finalmente no se dio debido a que lo propuesto estaba muy fuera del marco de pensamiento regular de los asistentes. Lo que traducido significa que la gente fue a escuchar algo con lo que ya se siente cómoda. Propuse a otra persona como ponente y tampoco fue seleccionada por considerársele muy ‘radical’. Entendería algo así si se tratara de un evento de producción de políticas públicas, o de aplicación directa, pero creo que es inconcebible que se manejen estos argumentos en un ejercicio puramente intelectual.

Diseñados para no durar

Mi charla empezaba por abordar el tema de la obsolescencia, que es el mecanismo mediante el cuál se reduce el periodo de vida útil de un producto o servicio.  ¿Por qué alguien quisiera hacer algo así? Pues para poder vender más y obtener más ganancias, aunque eso implique generar más desperdicios, contaminar el medio ambiente, desperdiciar el tiempo de los trabajadores y estafar al cliente. Packard considera que existen tres tipos de obsolescencia:

“Puede haber obsolescencia de función. En esta situación, un producto existente se convierte en obsoleto cuando se introduce un producto que lleva a cabo una mejor función. Obsolescencia de calidad. En este caso, de forma premeditada, se planea el tiempo en que un producto se rompa o desgaste, por lo general no es demasiado tiempo. Obsolescencia de deseabilidad. En esta situación, un producto que sigue siendo sólido en términos de calidad o de rendimiento, se torna obsoleto en nuestra mente porqué una cambio de estilo u otra modificación hace que sea menos deseable”

Las «mejores» empresas son expertas en el manejo de estas estrategias. Apple, por ejemplo, fabrica productos seriados con pequeñas mejoras que promueven una obsolescencia de función y de deseabilidad, y en general, todas las mayores compañías de fabricación de aparatos eléctricos usan la estrategia de la obsolescencia de calidad. Sea por la duración de la bateria o el número de veces que podemos usar un cartucho o prender un foco. Hay tanto material que han sido capaces de crear un documental al respecto. El asunto es que esto es un problema enorme para el medio ambiente. Hemos diseñado un sistema económico que se especializa en la extracción de recursos que han tomado miles o millones de años en formarse para insertarlos en un aparato que tendrá una duración de apenas meses. Y si bien en Ecuador todavía no existe una cultura de consumo tan acentuada como en Europa o Estados Unidos (donde la regla no es arreglar las cosas sino comprar nuevas), poco a poco se ha sentido el incremento en la cantidad de desechos de las principales ciudades del país, según comenta Fernanda Soliz.

Internet y consumo

La red de redes ha provocado muchísimos efectos sobre el consumo y el metabolismo de los desechos, y no voy a siquiera intentar afirmar que el internet tiene un efecto positivo. No lo sé. Pero lo que internet ha permitido es el florecimiento del diseño industrial comunitario. Y qué mejor ejemplo de esto que la campaña viral que se ha tomado la red durante el último mes.

Phoneblock propone crear «el último teléfono celular que tengas que comprar en tu vida», un aparato adaptable a las necesidades del usuario y que puede reemplazar sus partes deterioradas o averiadas. Realmente recomiendo ver el video de tres minutos posteado arriba (no olvides activar los subtítulos en español). Y aunque phoneblock nace como un concepto, Motorola ha anunciado ya su intención de fabricarlos. El trabajo de Marcin Jakubowski con maquinaria industrial maneja una lógica similar. En sus propias palabras:

Me di cuenta que las herramientas adecuadas, económicas, que necesitaba para empezar una granja y un establecimiento sostenibles simplemente no existían. Yo necesitaba herramientas robustas, modulares, altamente eficientes y optimizadas, de bajo costo. hechas de materiales locales y reciclados que duren toda la vida, no las diseñadas para la obsolescencia. Me di cuenta de que tendría que crearlas yo mismo. Así que hice precisamente eso. Y las probé. Y hallé que la productividad industrial puede lograrse a pequeña escala.

Él no bromea, ha reducido el costo a un octavo del precio de mercado (consideren que en Estados Unidos estos vehículos son mucho más baratos que en Ecuador, aquí en su mayoría deben ser importados y pagan una gran cantidad en aranceles) y ha aumentado la durabilidad de sus productos cinco veces en promedio. Es la regla, y no la excepción, que el diseño comunitario sea de mucho mejor calidad en términos de responsabilidad ecológica y de verdadera eficiencia económica (óptimo uso de materiales y de horas de trabajo). Gracias a internet el diseño abierto se ha difundido por doquier y los repositorios públicos sólo aumentan en número de diseños y calidad de los mismos, como muestra un estimado reciente.

Una política del compartir

Créanlo o no esto ha ocurrido a escala mundial no debido al apoyo estatal sino a pesar de la legislación al respecto. El diseño industrial ha sido secuestrado dentro de los convenios de comercio internacional, los dibujos y modelos industriales deben gozar de protección por un plazo mínimo de 10 años, y las invenciones mediante patentes un mínimo de 20 años. Y estas son normas que están bastante pasadas de moda. Actualmente hay tratados que buscan extender estos plazos a cerca de 75 años después de la muerte del titular. Debe entenderse que los desarrolladores de hardware libre lo pueden hacer sólo sobre modelos libres pre-existentes y que existe un hábito recurrente en la industria, el de patentar inventos para detener la innovación y sostener sus productos en el mercado. El hurto de diseños es también una práctica común. Y lo peor de todo esto es que muchos de los inventos que actualmente se encuentran en manos privadas, han utilizado fondos públicos durante su desarrollo. Una extraña forma de cuidar el medio ambiente, es promover que TODO invento que utiliza fondos públicos sea liberado mediante una legislación que convierta al producto en dominio público, que lo publique en la red y obligue a que cualquier producto derivado tenga la misma naturaleza. Es un abuso que productos que podrían disminuir el consumo de combustibles fósiles o mejorar el uso de suelos en la producción agrícola (con una disminución del impacto ambiental) estén en manos privadas. Es un delito. Es una estupidez. Es momento de demandar que el conocimiento se libere y de hacer una auditoria a los gobiernos y corporaciones que mantienen una deuda enorme por promulgar y defender el extractivismo del conocimiento.

Entrevista a Russell Brand en la BBC

Finalmente la comedia llegando a dónde debería… porque este sistema es una burla completa. Señoras y señores, Russell Brand:


Activa los subtítulos [CC] en la parte inferior derecha

Video traducido y subtitulado por Stacco Troncoso de Guerrilla Translation. Editado por Carolina y Amador.

RENTA BÁSICA: ¿Un nuevo derecho universal?

Hace pocos días Peter Joseph, fundador del Movimiento Zeitgeist publicaba en su página de facebook:

«Esta es una idea pŕactica (de transición) que vale la pena apoyar/conocer»

Y a continuación podíamos encontrar el enlace de youtube sobre la Renta Básica Universal, en Ecuador eso se traduciría como salario mínimo vital universal. Bueno, por qué quiere Peter Joseph que todo el mundo tenga dinero trabaje o no. La razón es que las actuales tendencias de mercado han mostrado claramente un incremento en la producción de cosas, y al mismo tiempo un decrecimiento en la mano de obra. De hecho, una estimación reciente señala que el 47% de los empleos podrían desaparecer con la tecnología actual.

Acoplado o no a este fenómeno, está otro que en los últimos años se ha vuelto cada vez más evidente: la desigualdad de ingresos. Los ricos se están haciendo más ricos y los pobres más pobres. Según comenta Dmytri Kleiner:

«Si naciste pobre hoy, tienes menos posibilidades que nunca de dejar de morir en la pobreza, o de dejar  a tus hijos en la pobreza. Esa es la condición global».

Peter piensa que muy pronto habrá un gran número de personas que no podrán acceder a los recursos más básicos de la vida, y tiene razón. Ahora mismo más de la mitad del planeta vive con menos de $2,50 al día y, si juntáramos a todas las personas sin hogar en el mundo, conformarían el 13° país más grande del planeta.

Sin embargo creo firmemente que una Renta Básica Universal no funcionará, por como han ido las cosas hasta ahora, es casi seguro que el momento en que se patrocine esa iniciativa, los Estados nos empezarán a cobrar todo lo que ahora deben garantizar, y esto se vuelve más evidente cuando consideramos que a futuro tendremos escasez relativa de agua fresca, aire limpio y, si no tenemos un cambio en la estructura global, también de energía.

La segunda cosa que me desanima es que lo que en un momento es ‘suficiente dinero’, de repente se convierte en insuficiente debido a la gran variabilidad del mercado. Conociendo lo lenta que es la burocracia en todos los países y los plazos que suelen mantener este tipo de leyes, dudo que el sistema sea lo suficientemente eficiente como para mantener esa renta en lo que se supone debe ser: acceso a las necesidades básicas.

Ahora, tal vez Joseph entiende también esto pero ve el mérito de esta iniciativa en que es un concepto verdaderamente simple que se puede aplicar en todo lugar. Yo pienso que hay otra solución con un concepto tan simple como ese pero que al largo plazo podría brindar muchas más garantías.

COPYLEFT

Al contrario del copyright (derechos de autor), el copyleft es básicamente un acto de nobleza por parte de quien inventa un nuevo diseño, escribe un nuevo libro o codifica un nuevo software. Es declarar a su creación como patrimonio común de toda la humanidad, para siempre.

Gracias a esto hemos podido apreciar el surgimiento de toda una industria mundial (software libre), que ahora ha tomado uno de cada cuatro computadores corporativos en el mundo y ya en 2007, la economía de productos libres constituía un sexto del Producto Interno Bruto de los Estados Unidos. El crecimiento tan grande de un trabajo sin dueño se debe a que pequeños aportes constituyen mejoras no a una pequeña cosa sino a un sistema de conocimientos que funciona con una lógica de uso, de eficiencia y de sostenibilidad. Podemos mencionar como un ejemplo de esto a los diseños de Open Source Ecology, quienes han reducido el costo de máquinas industriales a un octavo del precio en el mercado, pero paradójicamente han aumentado su durabilidad 5 veces.

A diferencia de la Renta Básica Universal que transfiere dinero a manos de la gente, el copyleft transfiere directamente bienes materiales e inmateriales, puesto que abarata los costos y disminuye las barreras adquisitivas en una manera enorme. Las impresoras 3D con un potencial de producción industrial perderán su patente el próximo año y eso significa que finalmente en 2014, tendremos una potencial revolución industrial en cada hogar.

Estos sistemas distribuidos, junto con los ya existentes en agricultura y energía, permitirán que las sociedades tengan una resiliencia cada vez mayor, independiente al humor económico de la época y, por tanto, puede resultar una solución mucho mejor a largo plazo que solamente dar dinero a la gente y que, a fin de cuentas, no pueda obtener recursos sostenibles.

Amigos del mundo, defiendan el copyleft.

 

 

¿Cuál es el problema del actual sistema monetario?

Artículo original escrito por Mark Joob para la P2P Foundation

El dinero es creado en forma de deuda

Hoy, el dinero empieza a existir con la creación de la deuda, cuando los bancos comerciales piden préstamos de los bancos centrales y cuando los gobiernos, productores o consumidores piden prestado a los bancos comerciales. Por lo tanto, el suministro de dinero de la economía sólo se puede mantener si los actores económicos, privados o públicos, se endeudan. El crecimiento económico requiere un aumento proporcional de la oferta monetaria con el fin de evitar la deflación que paralizaría los negocios, pero un aumento en la cantidad de dinero implica un aumento simultáneo de la deuda. De esta manera, los agentes económicos corren el peligro de un excesivo endeudamiento y de la bancarrota. No es necesario decir que el sobreendeudamiento causa problemas graves a las sociedades e individuos de frente a la crisis de la deuda actual. Empezó como una crisis de la deuda de los propietarios de viviendas privadas en los Estados Unidos y luego se transformó en una crisis de la deuda de los bancos comerciales y compañías de seguros antes de ser absorbida por las arcas nacionales y así se convirtió en una crisis de deuda soberana. Las reducciones en los gastos nacionales necesarios para pagar la deuda pública a menudo conducen a la inestabilidad social y no son equitativos, porque imponen cargas a los ciudadanos quienes no se benefician de la misma manera de la creación de la deuda.

El suministro de dinero se encuentra bajo control privado

Sólo una pequeña fracción del dinero que circula en público ha sido creado por los bancos centrales. Los bancos centrales emiten monedas y billetes que, en la mayoría de los países, representan sólo entre el 5% y el 15% de la oferta de dinero. El resto es creado por los bancos comerciales en formato electrónico como dinero de la cuenta al conceder préstamos a los clientes o como compra de títulos y bienes. De hecho, todo el dinero, ya sea en que esté en efectivo o en una cuenta de dinero, es puesto en circulación por los bancos comerciales. Por lo tanto, los bancos comerciales ejercen un control «de facto» de la oferta monetaria. Los bancos comerciales principalmente conllevan el riesgo crediticio de los préstamos que conceden, lo que debería inducirlos a examinar cuidadosamente la calidad crediticia de sus clientes. Sin embargo, los bancos comerciales deciden a qué clientes se conceden los préstamos y las inversiones que se hacen en función de su interés en maximizar sus propios beneficios. Que una inversión sea socialmente deseable no es definitivamente el criterio decisivo para los bancos comerciales. De esta manera, las inversiones que sirven al bien común, pero que no son suficientemente rentables, no son compatibles con el sistema bancario y tienen que ser financiados por el gasto público que depende de los ingresos fiscales y la creación de deuda pública. En lugar de financiar inversiones a largo plazo en beneficio de la sociedad en su conjunto, los bancos comerciales con su crédito de apoyo empresarial a corto plazo y especulación financiera han establecido, en las últimas dos décadas, un gigantesco casino global lejos de cualquier control público.

Los depósitos bancarios no son seguros

Los depósitos bancarios se refieren a cuentas de dinero que, en contraste con el dinero en efectivo, no es moneda de curso legal, a pesar de que se maneja como si fuera moneda de curso legal. El dinero de la cuenta es un sustituto de dinero, una promesa del banco para el desembolso de la cantidad correspondiente de dinero en moneda de curso legal si así lo solicita el cliente. En el sistema bancario de reserva fraccionaria, por lo general sólo una proporción muy pequeña del dinero de la cuenta está respaldado por dinero en curso legal. Los bancos tienen sólo un pequeño porcentaje de sus depósitos como dinero en efectivo y las reservas en el banco central. Esa es la razón por la que los bancos dependen de la confianza de sus clientes. En el caso de una corrida bancaria, cuando muchos clientes demandan en efectivo, al mismo tiempo, ellos se quedarían sin dinero en efectivo y tal escasez de liquidez puede llevar a la quiebra repentina. Por lo tanto, se han establecido sistemas de seguro de depósitos, para evitar la pérdida de los depósitos bancarios. Sin embargo, en caso de reacciones en cadena y quiebra a gran escala (como la que aconteció en 2008), los rescates gubernamentales de los bancos comerciales podrían ser necesarios, eventualmente con la ayuda del banco central como prestamista de última instancia.

El suministro de dinero es pro-cíclico

Los bancos comerciales conceden préstamos mediante la creación de dinero en la cuenta con el fin de maximizar sus ingresos por intereses. Cuanto más dinero emiten, mayores sus beneficios – siempre y cuando los deudores sean capaces de pagar. En tiempos de de crecimiento económico, los bancos de muy buena gana conceden préstamos con el fin de beneficiarse de la bonanza, mientras que en épocas de declive económico, su concesión de crédito es muy restrictiva con el fin de reducir sus riesgos. Así es como los bancos comerciales inducen un exceso de oferta de dinero en los auges y una escasez de dinero en las recesiones, amplificando los ciclos económicos, así como las fluctuaciones del mercado financiero y la creación de burbujas de activos en el sector inmobiliario y las materias primas, lo que puede causar graves daños a la sociedad y al propio sistema bancario cuando estallan. Una vez más, la crisis bancaria de 2008, desencadenada tras la explosión de la burbuja de los bienes raíces en EE.UU., es el ejemplo más ilustrativo.

El suministro de dinero promueve la inflación

Además de su carácter pro-cíclico en el corto plazo, a largo plazo, la creación de dinero de los bancos comerciales provoca un exceso de oferta de dinero que lleva a la inflación de precios al consumidor, así como a la inflación de precios de activos. Un exceso de oferta de dinero surge si el aumento en la cantidad de dinero en circulación supera el crecimiento de la producción de bienes y servicios. El exceso de oferta de dinero a largo plazo resulta no sólo de la concesión de crédito tradicional a los gobiernos, las empresas y los individuos, sino también de la especulación financiera (basada en el crédito) de fondos de alto riesgo y banca de inversiones. Debido a la inflación, los consumidores suelen enfrentarse a una pérdida anual de poder adquisitivo, lo que significa que tienen que aumentar sus ingresos nominales a fin de mantener su nivel de consumo. Dado que la capacidad de obtener una indemnización por la pérdida de poder adquisitivo por el aumento de la propia renta nominal varía entre los individuos, la inflación provoca una redistribución del poder adquisitivo en perjuicio de aquellas personas que no están en condiciones de defender eficazmente sus intereses.

El privilegio de crear dinero es un subsidio al sector bancario.

Como el dinero es deuda, conlleva interés. Por lo tanto, el interés se paga sobre todo el dinero en circulación y prácticamente nadie puede escapar de pagar intereses. Los intereses son pagados principalmente por los clientes que toman préstamos de los bancos comerciales y de ese modo garantizan la oferta de dinero. En segundo lugar, todos los que pagan impuestos y compran bienes y servicios hacen una contribución al pago de los intereses del prestatario original, porque los impuestos tienen que ser elevados, en parte, para financiar los pagos de intereses sobre la deuda soberana. Por otra parte, las corporaciones y los individuos que proporcionan bienes y servicios deben incluir los costos de los préstamos en sus precios. De esta manera, mediante el uso de dinero, la sociedad paga un enorme subsidio a los bancos comerciales, aunque los bancos pasan una parte de este subsidio a sus clientes como pago de intereses sobre los depósitos. El interés es una subvención a los bancos porque el dinero en las cuentas que crean se maneja como moneda de curso legal. La magnitud del subsidio que la sociedad paga a los bancos se refleja en los salarios desproporcionádamente altos y primas de los banqueros, así como en el sector bancario desproporcionádamente grande.

El dinero como deuda contribuye a la presión del crecimiento

El dinero creado como deuda conlleva intereses y por lo tanto contribuye a una presión de crecimiento doble sobre el sistema monetario y la economía real. Cuando los clientes pagan sus préstamos a los bancos comerciales, los bancos amortizan la cantidad devuelta de dinero y la cantidad de dinero en circulación disminuye correspondientemente. Sin embargo, los deudores necesitan más dinero del que han pedido prestado porque también tienen que pagar intereses sobre sus préstamos. Incluso si los deudores reemplazan sus antiguos préstamos por otros nuevos, necesitan ingresos adicionales para el pago de intereses y por lo tanto deben obtener beneficios. Los negocios en su conjunto no pueden ser rentables a menos que la cantidad de dinero aumente continuamente. Esto conduce a la dinámica de crecimiento que es una característica central de nuestro sistema económico. El aumento de la cantidad de dinero que devenga intereses ejerce una presión de crecimiento monetario en la economía real y el crecimiento de la economía real ejerce simultáneamente una presión de crecimiento anti-deflación en la oferta de dinero. Como consecuencia de esta presión doble crecimiento, nuestra economía es una especie de esquema de Ponzi, ya que no puede funcionar correctamente sin crecer y por lo tanto cae repetidamente en crisis. Por otra parte, el crecimiento de la economía real, que es en gran medida forzada por el sistema monetario, implica una explotación excesiva de los recursos naturales y es un obstáculo para el desarrollo sostenible. La deuda financiera conduce así a la deuda ecológica con la naturaleza, lo que empobrece a la humanidad. Nuestro sistema monetario actual simplemente no es compatible con un mundo finito.

El interés promueve la concentración de riqueza

Los intereses se ve comúnmente como un cargo por los préstamos, por utilizar el dinero de otra persona. No sólo los clientes que piden prestado dinero de los bancos, sino también los bancos que tienen depósitos de clientes pagan intereses. Cuando los bancos comerciales crean dinero mediante la concesión de préstamos, acreditan las cuentas de los clientes y de este modo amplian el total de los depósitos bancarios. Dado que las cuentas por lo general conllevan interés los bancos invierten una parte de sus ingresos por intereses para el pago de intereses a los titulares de las cuentas. Ahora, los depósitos y los préstamos bancarios no se distribuyen por igual entre los clientes. Algunos tienen principalmente préstamos que pagan intereses, mientras que otros tienen principalmente depósitos sobre los que ganan intereses. Porque, en general, las personas más pobres tienen más préstamos que depósitos y las personas más ricas tienen más depósitos que préstamos, los pagos de intereses son en su totalidad una transferencia de dinero de los pobres a la gente más rica, sobre todo a los pocos súper ricos. El interés, por lo tanto, fomenta la concentración de la riqueza. Esta concentración de la riqueza en gran medida favorece a los bancos comerciales que, por un lado hacen inversiones en sí mismos y, por otro lado ganan el importe resultante del considerable interés entre tasas activas y pasivas. Por otra parte, se añade interés regularmente, en su mayoría anualmente, a la inversión inicial y por lo tanto en sí lleva interés convirtiéndose en interés compuesto y generando un crecimiento exponencial de los activos monetarios. Sin embargo, los activos monetarios no crecen en valor por sí mismos, ya que per se no son productivos. Un interés en los activos monetarios que aumenta de valor sólo puede ser generado por el trabajo humano, y el trabajo humano está permanentemente bajo una presión monetaria para incrementar su productividad y reducir sus costos con el fin de satisfacer la s demandas del crecimiento exponencial de los intereses compuestos. El interés es, por tanto, una transferencia de valor que favorece las inversiones de capital en detrimento de los ingresos laborales.

El sistema monetario es insostenible

Hay clara evidencia empírica que muestra que el sistema monetario sufre de inestabilidad estructural derivada de los mecanismos descritos anteriormente. La crisis financiera que comenzó en 2008 y aún continúa, por no decir que empeora, no es un fenómeno único. En las últimas décadas, numerosas crisis relacionadas con el sistema monetario se produjeron en todo el mundo. Entre 1970 y 2010 se registraron oficialmente un total de 425 crisis financieras que afectan a los Estados miembros del Fondo Monetario Internacional: 145 crisis bancarias, 208 quiebras monetarias y 72 crisis de deuda soberana (véase: Lietaer, Bernard et al. Money and Sustainability. The Missing Link. Axminster: Triarchy Press, 2012). La multitud de crisis financieras y su efecto contagioso en las distintas economías nacionales demuestra claramente su carácter estructural-sistémico. El sistema monetario actual evoca inevitablemente las crisis en las finanzas y en consecuencia en la economía real.

El sistema monetario viola valores éticos

Un valor ético es algo que se ve como algo valioso desde un punto de vista general, después de una cuidadosa consideración. Los valores éticos encarnan los valores más racionales y más importante de la sociedad. Por lo tanto, la sociedad está mal organizada si los valores monetarios se expresan en un conflicto indisoluble con los valores éticos y los valores éticos se suprimen de forma permanente debido a los valores monetarios. Dado que el sistema monetario da forma a gran parte de la economía y la economía en general da forma a la sociedad, los valores éticos que no contribuyen a la rentabilidad del capital se descuidan sistemáticamente en la formulación de las políticas actuales. De esta manera, nuestro sistema monetario actual viola los valores éticos, tales como la estabilidad, la justicia y la sostenibilidad – valores que son esenciales para una sociedad habitable. Un sistema monetario que viole estos valores es bastante razonable y debe ser reformado tan pronto como sea posible.