Tiempo

Mudarse de casa es ordenar el pasado, lo sabré yo que durante la jornada me ha tocado reorganizar cinco cartones de libros, cuadernos, cartas y copias, muchísimas copias —porque en Ecuador hemos legalizado la piratería de facto—. Les soy sincero, no sé donde poner cada cosa. Tengo un rollo de unos cinco centímetros de radio, son hojas pegadas una tras otra para construir, a pedido de la Dra. Flor Rubio, una línea histórica con los hechos notables que hicieron Ecuador. Está ese libro que encontré en la tienda del colegio, cercenado a la mitad por tener, me dijeron, un pequeño error editorial. Cada una de esas páginas tiene, a cada lado, un pedazo pequeño de cinta scotch, porque un libro partido en dos es libro igual. Tengo también muchos “te quiero”, “te amo” y variantes de esa ambigua línea que divide el amor y la amistad, anuarios del colegio, stickers y recuerdos que les habitan.

Prefiero que mi pasado sea menos como una billetera y más como un bolso de mano, donde uno hunde el brazo buscando algo pero saca azarosamente una pelea, una dedicatoria, un proyecto terminado. Que feo debe ser dar vuelta y ver todo ordenado, un ayer muy explícito puede servir de pretexto para seguir en ruta el día de mañana, por eso los árboles esconden sus raíces, para crecer por donde sale el sol y hacer maletas.

Este inventario me duele otro tanto porque, si así lo quiere la entropía, en poco más de un mes me encontraré viajando al Green College de UBC y habré de decidir qué de la vida llevo en el equipaje de mano. Si la foto de ese momento perfecto o la carta que se redescubre en cada lectura, porque uno amanece cada día nuevo. ¿Hay cómo hacerle origami al pasado y meterlo todo en una maleta más pequeña? ¿vale la pena? ¿Qué sería del hombre si pudiera reunir —en un no instante— al bebé, el niño, el hombre y el mayor? Que no sea hipérbole eso de no tener tiempo.

 

Gkillcity.com

Este mes no he escrito mucho (aquí) porque he realizado varias colaboraciones para Gkillcity.com; este es un medio de comunicación digital que paga las cuentas con lo que vende de publicidad —como todo el resto de diarios— pero también con aportes mensuales de personas a quienes les interesa que su periodismo se mantenga independiente. A diferencia de un periódico que imprime sus ediciones, un medio digital no tiene que cubrir tantos costos, y en el caso de este diario fundado por José María León e Isabela Ponce, tampoco hay que pagar a los reporteros, porque las historias llegan de más de trescientos colaboradores de todas partes del mundo —la mayoría, claro está, vive en Ecuador—. Eso hace que el diario sea mucho más resiliente y pueda depender menos de agendas políticas o económicas, es importante aportar. Yo lo hago con texto, pero quienes no escriben pueden hacer un donativo.

Gkillcity hace periodismo narrativo, entendí mucho mejor de qué va esto cuando me invitaron, hace un par de meses, a un taller con Diego Fonseca. Para hacerlo corto, usaré un lugar común para quienes conocen del tema: “no importa quien llegue primero a una historia, sino quien la cuente mejor”, dijo García Márquez y la semana que pasó su fundador lo demostró. Y Gkillcity.com las cuenta con un objetivo detrás, en palabras de José María:

[Se trata de] defender una agenda política y contar la realidad. Su causa, sin embargo, no es partidista, sino ciudadana. Se fundamenta en la promoción del ejercicio pleno de las libertades individuales y la eliminación de las políticas públicas que perpetúan las ciudadanías de segunda clase, la discriminación, la violencia y la clandestinidad.

Le he cogido bastante cariño a este medio y lo menos que les recomiendo es suscribirse para mejorar sus lunes, que es cuando publican su nueva edición.

Para acceder a mis textos, pueden dar clic en la imagen:

gkillcity

 

Los libros son mejores que las vacaciones

Pediste vacaciones y volviste a la oficina más cansado que al salir. Te ha pasado y la razón es simple: tus días como consumidor no se detienen durante las vacaciones, se intensifican. Planificar el viaje, contratar la agencia, pagar los boletos, escoger el hotel, verificar que haya internet, sacar plata por adelantado si no hay cajero porque ¿efectivo o tarjeta? Tu mal llamado asueto no es sino la culminación de la “libertad” que el capitalismo ha preparado para ti.

Desde los seis años no has parado. Jardín de infantes, escuela, colegio, universidad, trabajo, más universidad, tal vez matrimonio, trabajo. Para ti “desconectarte” es apagar el celular el tiempo que aguantes antes de encender la tablet. Nunca has tenido la oportunidad de sencillamente vivir sin estar detrás de algo o alguien.

¿Has visto la película “Click”? Morty, interpretado por el brillante Christopher Walken, le regala a Paul (Adam Sandler) un control remoto con el cual puede surfear a través de su propia vida para saltarse las partes calamitosas, aburridas, molestas o conflictivas. Todo va muy bien hasta que un buen día el control remoto —una vez guardadas las preferencias del usuario— decide adelantar capítulos sin que se presione botón alguno. Tú eres Adam Sandler y el control remoto es tu cerebro. No puedes esperar que el control no adelante capítulos durante las vacaciones si lo has programado durante toda tu vida para hacerlo. Te encuentras acostado en una hamaca frente al mar, pero tu cerebro está en el futuro, repasando los detalles del informe que debes presentar al volver. Juegas pin pong y un poco de billar pero tu control remoto está ya calculando si lo que tienes en el bolsillo alcanzará para pagar la  factura en el check-out.

Viajar —huir— siempre parece buena idea, pero en verdad es sólo llevar al control remoto de paseo. Para disfrutar realmente de tus vacaciones, debes hacer del descanso un hábito diario. Y no hablamos de simplemente tener tiempo libre —que se diferencia del trabajo porque al menos en este último te pagan por tu alienación— como dice Bob Black, uno debe valorar el valor de la pereza, pero “nunca es más satisfactoria que cuando sirve de intermediaria entre otros placeres y pasatiempos”.

El ejercicio, la ejecución del arte, y la contemplación son vacaciones diarias. Y entre estos últimos la lectura es un deleite exquisito y adictivo que logra apagar esas alarmas inconscientes que nos recuerdan los mensajes del celular o los pendientes en el correo electrónico. Una investigación realizada por Mindlab International, demostró que leer (ficción) es más relajante escuchar música, tomar una taza de té, o incluso caminar. La American Library Association incluso promueve la biblioterapia como un tratamiento para la depresión no severa, después de ver al médico en lugar de ir a la farmacia, vas a la biblioteca. “La capacidad lectora modifica el cerebro”, dice el neurólogo Stanislas Dehaene —reprograma el control remoto.

Y como al mal paso más vale darle prisa, les quiero dejar un libro que me ha gustado mucho y que, de paso, lo pueden compartir con niños y grandes por igual, para que empiecen a descansar desde hoy:

Pequeño hermano

Protestas ecuatorianas en un mundo paralelo

La política es póquer. I have a dream… Amamos las emociones fuertes, los discursos apocalípticos o utópicos —extremos opuestos mediados por la realidad— las imágenes que contradicen la realidad, que la curvan. There is no spoon.

Este pensamiento me cautiva, pienso que las actuales protestas son un momento perfecto para curvar cucharas, para desentenderse del deber ser, para jugar.

Imaginemos…

1. Protestantes parkour

Usualmente la plaza grande del centro de Quito, un sitio lleno de casas de piedra y balcones, es rodeada por piquetes de policías que evitan el paso a quienes quieren llegar a quejarse a la casa del presidente de la república.

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Cuán genial sería que, de repente, llegaran un par de docenas de acróbatas y empezaran a saltar las cercas y escalar los muros.

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2. ¿Delitos? de espectáculo público

Hay una serie de cosas que uno no puede hacer en un lugar público, como tener sexo, orinar, defecar —en definitiva la mitad de las necesidades humanas básicas para la supervivencia. Hay otras cosas que no están prohibidas pero son tabú: un beso entre tres hombres, fumar marihuana, hacer graffitis. ¿Cuán propicio podría ser este momento para reírse un poco del curuchupismo de la sociedad?

3. Stand up comedy

Imaginen pararse frente a este piquete de policías, vestido con un taparabo y una lanza y gritar: “¡ESPARTANOS!”

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O enfrentarles vestidos así:

O así

4. Queja contra la propaganda

En Ecuador, se ha decidido “humanizar” al escudo de la policía:

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Pero cuando la policía aplica mano dura, algo así no estaría mal…

5. Máscaras

Seguramente todos están familiarizados con la película V for Vendetta, que inspiró la marcha de las mil máscaras

Imaginen la reacción de la policía si usaran otra máscara más “local”

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Lo peor que puede pasar es que se porten violentos y esas fotos darán mucho de que hablar.

Representando a Creative Commons en la Asamblea Nacional

Les comparto la última publicación de Creative Commons Ecuador. No fue sino hasta minutos antes de empezar mi presentación que me doy cuenta que estaba hablando a nombres de esa organización internacional que he admirado desde hace tanto tiempo, para incidir en el futuro de cosas tan importantes como el acceso al conocimiento de un país. Estaba cansado y, producto de eso, un poco molesto, pero creo que perdí perspectiva de que cada pequeño paso dado me llevó a ese momento. Esa hubiera sido mi meta dos años atrás, fue una bonita experiencia darse cuenta. Sapiens sapiens. Les dejo el texto del artículo sin mayor preámbulo pero les pido que revisen el PDF que preparamos para la presentación, son apenas 7 páginas de letra muy gorda:

Dentro del debate del Proyecto de Código Orgánico de la Economía Social de los Conocimientos, Creatividad e Innovación (Código INGENIOS), hoy recibimos invitación de la Asamblea General para ser recibidos en Comisión General donde se recogieron dos preocupaciones que Creative Commons Ecuador elaboró y argumentó:

  • Incluir expresamente un artículo que garantice el acceso abierto a publicaciones financiadas con fondos públicos, y
  • La revisión de los artículos 121 al 124, los cuales prohíben “eludir las medidas tecnológicas efectivas, como sistemas de cifrado u otros, que sean utilizadas por los titulares de derechos de autor o derechos conexos”.

Andrés Delgado hizo uso de los 10 minutos asignados para desarrollar estos dos aportes. El documento completo lo pueden revisar en este enlace.

Andrés Delgado de CC Ecuador interviene en la Comisión General
Andrés Delgado de CC Ecuador interviene en la Comisión General. Foto cortesía de @claryrobayo

Junto a otros actores de la sociedad, el encargado de la relatoría recogió los aportes que permitirán iniciar el primer debate dentro de aproximadamente un mes.

Fuente: Creative Commons Ecuador