Black Panther: Querido colonizador

Disfrute la primera mitad de Black Panther mucho más que la segunda. Leí previamente que todos los actores era negros, que un par de blancos estaban ahí únicamente para hacer avanzar la trama—obviamente hubo quejas. Atestiguar esa transformación fue delicioso. Desde pequeño me di cuenta que eran pocas las películas en las que habían únicamente actores negros, usualmente en el gueto, usualmente con bajo presupuesto. Me encantó ver una película tan poderosa y significativa protagonizada por negros.

Escena: África. Hasta que llegó el día en que Hollywood nos cuenta sobre la caída de un asteroide fuera de suelo estadounidense. África, el lugar donde nacen las primeras tribus—en la película y en la verdad—, comparte hermosas escenas y mucho de su cultura durante la película_ rituales, lenguaje corporal, humor, historia.

T’challa asalta un camión liderado por un grupo armado, el camión lleva niñas secuestradas en Nigeria. Tras matar a casi todo malo, es enfrentado por un encapuchado portando una metralleta. El muchacho está a punto de ser desgarrado por adamantio, cuando Nakia lo detiene “es un muchacho, fue secuestrado como ellas”. Me pregunto cuánta gente se detuvo en ese detalle. En entender que también hay niños secuestrados que, por su género, por ser hombres, son forzados a ser soldados, a matar. ¿Qué pasa cuando esos niños crecen y van a casa? “Vayan a casa, lleven al chico con ustedes”.

Nakia no es la única heroína. De hecho, las mujeres dirigen la película, protagonizan las escenas de acción y no para ser la doncella en peligro. El ejército es liderado por la general Okoye, su rebeldía me recuerda un poco a la de Niobe en matrix. Concuerdo con la general, la armadura le queda mejor que el vestido. El desarrollo tecnológico fue arrebatado del estereotípico nerd. Shuri, la hermana del rey, es la científica en jefe.

Al hombre blanco se le apoda “colonizador” y hay una escena muy graciosa donde un agente de la CIA quiere decir algo profundo únicamente para ser contestado con ladridos. El ruido es tan fuerte que se calla. “Tú no hablas aquí, colonizador” Es encerrado en un estereotipo: ajeno a la realidad, predescible, aburrido. ¿No hemos sido todos los no blancos encerrados en estereotipos hollywoodenses? Hay cierta justicia en Black Panther que la hace un deleite.

Finalmente está la trama. El conflicto de quien busca proteger lo que ha conseguido y también quiere arriesgarlo para mejorar la vida de otros a quienes no les fue bien. El villano de la historia tiene bastante de Malcolm X, del movimiento real de panteras negras que surgieron en Estados Unidos como respuesta a la violencia policial, a los fundadores de Black Lives Matter. Podemos juzgarlo por radicalizarse, desde nuestro privilegio. Su final, su tragedia, es perfecta. Frente a la decisión de ser curado e ir a prisión o morir, decide el suicidio “como mis ancestros que se tiraban de los botes, porque entendían que la muerte es mejor que la esclavitud”.

 

 

Lo que coseché en el #OpenDataDayUIO

A pesar de que llegué un poco tarde a la versión quiteña del Día Mundial de Datos Abiertos, lo disfruté bastante. Fue bonito encontrarme con personas que aprecio mucho y con las que he trabajado en cosas parecidas en el pasado y a gente que quería conocer. Un gusto ver a Dani, Estefanía, Iván, Rubén, Clara, Adriana, Estela & Lorax.

Surgieron unas cuantas ideas y las quiero compartir para no olvidar y también porque las conversaciones en red siempre permiten que ciertas piezas se muevan aunque no siempre como uno quiere. Los temas:

  1. Hacer visualización de datos es más fácil de lo que pensaba.
  2. Existe un grupo de jóvenes que evalúa la eficiencia de políticas públicas en el país, me quiero unir.
  3. Hay un sitio para compartir y descargar bases de datos, me encantaría usarlos en investigación.
  4. Es necesario conversar sobre como las futuras convocatorias de SENESCYT pueden mejorar la situación de la ciencia abierta en el país.
  5. Podemos construir un plan para Quito, y podría competir con las propuestas de otros candidatos.
  6. Organicemos el OpenCon Ecuador.

Visualización de datos

La visualización de datos siempre me ha llamado la atención: interactuar con un gráfico que antes fue aburrido, poner cosas en un mapa, mezclar fuentes para ver cosas nuevas. Pero pensaba que eso era algo muy difícil de realizar. Alguna vez mi universidad nos regaló unas licencias para usar infogram. Me pareció interesante pero nada realmente trascendente.

Apareció Jorge Jaramillo. El muchacho (¿será más joven o viejo que yo?) (1) descargó un archivo .csv, (2) lo subió a un programa gratuito llamado Tableau, (3) le indicó al programa en qué columnas estaban la latitud y longitud de las universidades del Ecuador, (4) hizo tres clics por aquí y por allá y ¡ZAS! hizo aparecer un mapa de Ecuador donde uno podía ubicar todas las universidades del país. Fue cuestión de cuatro minutos.

Quise descargar el programa y mostrarles mi juguete nuevo, pero Tableau sólo está disponible para Mac y Windows. Sin embargo, la lección de la charla fue que es fácil realizar visualizaciones y que existen muchísimos programas para hacerlo fácil. “No se casen con Tableau”, nos dijeron. “Hay muchas opciones, lo importante es que recuerden que no se requiere ser experto para ser un gran artista”. Por mi parte, voy a instalar Tableau en la oficina, pero quisiera leer en los comentarios si conocen de herramientas de visualización que funcionen bien en GNU/Linux (uso Debian).

EvalYouthEC

La evaluación de política pública me interesa porque siempre me ha parecido un elemento esencial, aunque ignorado, de lo público. Todo el mundo habla de carreteras y escuelas del milenio porque es fácil ponerles en fotos y videos, pero ¿cumplen el objetivo para el cuál las construimos? ¿pudieron costar menos? ¿existen alternativas más eficientes?

Adicionalmente, trabajo en un centro de investigación en salud pública. Quiero saber cómo evaluar las políticas del ministerio para tener más de un elemento de juicio al conversar con Verónica Espinosa. Quiero que mi trabajo tenga un impacto real. Me emociona que haya un grupo de jóvenes que se interese en el tema (asumo por eso del “Youth”). ¿Qué nomás hacen? ¿Quién puede ser parte? Yo me apunto. Tengo eso como pendiente, pero por lo pronto los encontré en Twitter y Facebook.

Liberar tus bases de datos

Compartir bases de datos no tiene que ser nada complicado. La fundación para el conocimiento abierto provee una guía fácil para crear datos abiertos:

¿Cómo puedo hacer que mis datos estén abiertos?

  1. ¡Haz que tus datos estén disponibles públicamente! Que tus datos no estén disponibles públicamente dificulta que otros los usen (o decidan usarlos). Puedes hacerlo de la manera más sencilla, colocando los datos en una hoja de cálculo de Google Drive, o subiendo un archivo .csv al archivo de internet.
  2. Aplicar una licencia adecuada de datos abiertos.  Las licencias explícitas son esenciales para proporcionar claridad y seguridad a los usuarios y reutilizadores (y se necesitan incluso si desea que sus datos sean de dominio público)

¿Cómo puedo licenciar mis datos?

Open Data Commons ha preparado un conjunto de licencias adecuadas para ti; todo lo que necesita hacer es aplicar una. Las 2 opciones básicas son:

Personalmente prefiero la primera opción porque los datos se modifican tanto que poner los nombres de todos quienes los han cambiado puede llegar a ser engorroso.

Para aplicar la licencia, debes agregar una declaración como la siguiente a tus datos (o colocarla en la página donde esté disponible):

Licencia y Dedicación al Dominio Público

This {DATA(BASE)-NAME} is made available under the Public Domain Dedication and License version v1.0 whose full text can be found at http://opendatacommons.org/licenses/pddl/

Licencia de Base de Datos Abierta

This {DATA(BASE)-NAME} is made available under Open Database License whose full text can be found at http://opendatacommons.org/licenses/odbl/. Any rights in individual contents of the database are licensed under the Database Contents License whose text can be found http://opendatacommons.org/licenses/dbcl/

Medidas concretas para abrir la ciencia en Ecuador

Ximena Ponce estuvo en el Open Data Day de Quito. La viceministra de ciencia, tecnología e innovación ha apoyado el conocimiento abierto desde que me acuerdo. Y estaba muy entusiasmada con la posibilidad de abrir la ciencia en Ecuador. Conversé al final del evento con ella, comentándole la importancia de incluir ciertos parámetros en las futuras convocatorias a la investigación de SENESCYT, para asegurarnos de que estas incentiven a los investigadores a publicar en acceso abierto y a compartir sus datos. Espero enviar el correo en una o dos semanas. Hasta tanto puedes echarle un ojo a esta publicación que realicé sobre ciencia abierta o a las recomendaciones que, a nombre de Creative Commons, hice a la Asamblea Nacional para favorecer el acceso abierto.

Democracia participativa para Quito

Parece que Dani Chacón está considerando ser candidata a alcaldesa de Quito. Lo haría si es que los ciudadanos se organizan para proponer un plan de ciudad, ¿lo hacemos? Estaba pensando que si hay suficiente interés se podría hacer algo de gobierno abierto utilizando plataformas participativas como DemocracyOS. Incluso si no tenemos candidato ¿qué tiene de malo experimentar para saber qué tipo de ciudad queremos y poder votar por ello. Aunque la verdad, yo creo que cualquier candidato a alcalde debería empoderarse de esta plataforma para que suficiente gente participe en ello. Así que, por ahora, dejaré la idea en eso.

OpenCon Ecuador

La conferencia anual OpenCon global convoca a los estudiantes más prometedores y profesionales académicos en primeros años de carrera que impulsan el acceso abierto, datos abiertos, recursos educativos abiertos, y muchos otros aspectos de la cultura científica y de educación abierta.

Julio, uno de los organizadores del evento de hoy, quiere que este año tengamos un evento satélite en Ecuador. Para ello está buscando gente interesada en conformar el comité organizador. ¡También me apunto! (sólo que estoy esperando que me pasen su teléfono). Si te interesa, puedes escribirle directamente y ser parte de este evento tan bonito.

¡Hermoso el #OpenDataDayUIO! Nos vemos el próximo año.

Reseña: Déjalo ensuciarse – El rol de la microbiota en la salud

“Déjalo ensuciarse” es la traducción al español de “Let them eat dirt”, un libro escrito por Brett Finlay y Marie-Claire Arrieta. Ambos autores son investigadores reconocidos en el campo de la microbiología y trabajaron juntos en la el lugar donde obtuve mi maestría, la Universidad de Columbia Británica (UBC por sus siglas en inglés). Intrigado por la probabilidad, le pregunto a Kelsey si conoce a alguno de los autores. Kelsey Huus estudia la microbiota y es residente de Green College, el lugar donde viví.

— Hola Kelsey ¿conoces a esta gente?

portada de déjalo ensuciarse

— LOL, Brett es mi supervisor. Claire hice un pos-doctorado en mi laboratorio, ahora tiene el suyo propio (aparentemente en la Universidad de Calgary). Claire además hizo algunos estudios en Ecuador, no sé si eso esté en el libro.

Y así llegó un baño de realidad. Estoy casi seguro que Kelsey invitó a su supervisor a alguna de las cenas de Green College, y es posible que yo mismo me haya topado con Brett Finlay. Por otro lado, Claire Arrieta no sólo que estuvo en Ecuador, sino que descubrió la asociación entre la presencia de levaduras de Pichia y el asma. Es la primera vez que se estableció la relación entre hongos y asma. Adicionalmente, el estudio buscó identificar si los niños que tenían acceso a agua limpia tenían mayor o menor riesgo de asma, ¿quieren adivinar?

“Aquellos que tenían acceso a agua buena y limpia tenían tasas de asma mucho más altas y creemos que es porque se les privó de los microbios beneficiosos”, dijo Finlay. “Fue una sorpresa porque tendemos a pensar que la limpieza es buena, pero nos damos cuenta de que realmente necesitamos algo de suciedad en el mundo que te ayude a protegerte”.

La premisa central del libro es que los seres humanos evolucionamos en conjunto con las bacterias que nos habitan. Hemos formado una especie de simbiosis y las bacterias que habitan nuestros intestinos desde una edad muy temprana están involucrados en la evolución de nuestro sistema inmune. La presencia de cuatro bacterias específicas, por ejemplo, ayuda a la prevención del asma en niños y detectar la presencia o ausencia de ciertos metabolitos bacterianos en orina humana, puede predecir el riesgo de asma en bebés que apenas tienen pocos meses. Esto es increíblemente útil si se considera que los primeros síntomas de asma aparecen alrededor de los cinco años.

Nacer por cesárea, por ejemplo, evita que los niños se expongan a las bacterias que viven en el conducto vaginal. Se ha observado que los niños que nacen en cesáreas planificadas tienen una microbiota (un conjunto de bacterias) distinta a la de los niños que nacen por parto normal. Estos niños además tienen mayor riesgo de desarrollar asma, de sufrir sobrepeso, diabetes, colon irritable, entre otras cosas. Extrañamente, esta correlación no se da en cesáreas de emergencia, y la explicación puede estar en que estas se dan usualmente después de que se han roto las membranas que aislan al bebé de la vagina de la madre.

“Déjalos ensuciarse” describe la importancia de estar expuesto a la suciedad que nos rodea desde el embarazo hasta que somos adultos, y algunas posibles maneras en que podemos corregir las consecuencias de una excesiva higiene, el incremento en uso de antibióticos y nuestro aislamiento del mundo bacteriano. Uno tiene que leer pacientemente los argumentos que te hacen pensar en que tomar fluidos de la vagina de la madre y ponerlos en la boca del bebé en una cesárea es algo lógico, o que incluso te hagan considerar el trasplante de heces de un paciente a otro para tratar cierto tipo de autismo.

A pesar de que los autores son científicos, el libro está escrito en un lenguaje extremadamente accesible. Hay una traducción al español y el texto es fascinante de cabo a rabo.

TAYOS: No es un documental

EXPECTATIVA

Tenía bastante expectativa sobre el estreno de TAYOS. La película se anunciaba como un largometraje documental y, obviamente, fue rodada en una geografía poco recorrida pero muy presente en el pensamiento del Ecuador: la cueva de los Tayos, nombrada de esa manera por los pájaros que en ella habitan. Para ir a los Tayos uno necesita superar el esfuerzo mínimo del turista que acude a una agencia de viajes y dice “deme dos”. El descenso a las cuevas implica un viaje de algunos días, equipamiento, guía y entrenamiento. Si algo ha permitido que crezcan los mitos alrededor de Los Tayos es precisamente su inaccesibilidad. Muchas veces el “tenías que estar ahí” acompaña al “no puedes probar que no es verdad”. Por eso, el documental me resultaba tan necesario, porque uno puede, aunque sea de forma anacrónica y digital, desplazarse hacia un espacio que permita pasar de la hipótesis a la afirmación.

Antes del documental, había escuchado, como una gran mayoría de gente, relatos sobre las expediciones a la cueva. Uno crece con esos mitos de que en los setenta la CIA vino y se llevó todo lo que pudo. En ese botín caben tanto el ADN de las diecinueve y más etnias que habitan el país como las planchas de oro que se escondían en las cuevas.1 Es que en la duda cabe todo, y eso incluye los relatos de seres de otros planetas, seres de nuestro planeta pero que viven bajo la superficie, o ni arriba ni abajo sino en otro plano. Eso son los Tayos, un amplificador del tinte esotérico que vende en las librerías de nuestro país.

Pero Tayos es, necesariamente, más que eso. Al  estar escondido en un lugar tan hostil y lejano, ha podido preservar también la verdadera historia, el golpear de los ríos, la formación de capas sedimentarias, ¿restos arqueológicos? ¿fośiles? Un laberinto enorme con espacios altos como edificios. Arañas, pájaros, estalactitas, en fin, historia natural viva.

REALIDAD

Desde un punto de vista espacial, el documental no es capaz de transmitir adecuadamente las dimensiones del espacio que se explora ni la ubicación del espectador en un momento determinado. Un mapa antiguo en dos dimensiones es utilizado para guiarte durante el film. Está bien tener bajo el presupuesto y tal, pero no hubiera estado mal bocetear en una servilleta la tercera dimensión para saber si estamos subiendo o bajando. Si la cámara que visitamos es de techo alto o bajo, si existe o no una conexión con la superficie o, por el contrario, es posible caer hacia nuevos espacios en la parte inferior. Es difícil estar ahí porque la filmación recorre el espacio de la misma manera en que se hacen las grabaciones de bajo presupuesto para películas de terror.

Desde un punto de vista histórico, el documental es flojo. Es como un deber de los estudiantes que copian de la Wikipedia pero no leen las referencias al pie. Es exactamente eso. No hace falta un gran esfuerzo para reunir información alrededor de un tema y presentarla. Lo que requiere esfuerzo, es ser críticos y presentar un juicio de valor. El documental, en este sentido, guarda la personalidad de su director Miguel Garzón, la cual se evidencia en dos momentos. Primero, cuando está entrevistándose con una de las personas que estuvo en la expedición que descendió a las cuevas con Neil Amstrong. Durante esa entrevista se señala la existencia de un video que documenta dicha expedición, el cuál aparece en formato VHS y digital. Eso es todo lo que sabremos sobre dicho video en el documental, que existe, pero esas imágenes no fueron ni presentadas, ni descritas en TAYOS. Segundo, cuando Garzón acude a su experiencia personal para explicar la divergencia de interpretaciones sobre las cuevas. Habla de su experiencia en una práctica de yoga donde tras realizar los ejercicios respiratorios, se sentía distinto y veía todo blanco. Claro, es conocido que la hiperventilación produce alteraciones visuales y cambio en la percepción del entorno debido a la alteración del pH sanguíneo pero, hey, eso no es tan emocionante como para la escena final de un documental.

La historia natural de las cuevas, también es retaceada en el documental. Hay que reconocer que sí existe trabajo para explicar qué son y cómo se formaron las cuevas, pero quizá todo hubiera mejorado con (1) animación o (2) comparación de las cuevas con lugares similares. Uno queda fascinado al aprender que los ríos recorren el interior de las cuevas, y que lo han hecho por siglos. Sin embargo, la ausencia de un escenario espacial y la ausencia de conexión de las cuevas con el entorno circundante, hace difícil conectar los puntos donde, claramente, hay potencial para enseñar. ¿Otra deuda? La población de los alrededores, no hay explicación de sus mitos fundacionales, de cómo se conectan con la cueva más allá de las experiencias de dos o tres personas en la expedición.

Lineal, lineal, lineal.

Nota al pie

[1] Entre el asesinato a Roldos yTorrijos y la lluvia de patentes con materiales propios de nuestra región, a uno le queda la duda, y es precisamente esa duda la que le da de comer a Telesur y Russia Today.

ESCAPAR de Guy Delisle (reseña)

Huffington Post©

 

Escapar es un libro sin muchos misterios. Se trata de otra novela gráfica de no ficción que relata las vivencias de Christophe André, un empleado de médicos sin fronteras, tras ser secuestrado y mantenido prisionero por más de cien días. Lo sustancial del libro reside precisamente en la falta de sorpresas y en la atención que Christophe, mediante los dibujos de Delisle, da a detalles pequeños que rompen con una monotonía casi perfecta. La mayoría del libro Christophe permanece esposado y recostado en un colchón viejo y uno no puede preguntarse cómo surgieron tantas páginas de historia.

Contarles mis escenas favoritas, sería llenarlos de spoilers así que no lo haré. Lo que les contaré es que el libro logra disminuir el ritmo al que uno percibe la vida, evidencia la doble existencia que los humanos desarrollamos en nuestras mentes y rescata los placeres de ser niño.

La ilustración de arriba fue realizada por Guy Delisle para el Huffington Post. Yo traduje la burbuja y el pie de página.